Próxima estación: este domingo en Iruñea
Cuando el pasado 30 de octubre las tanquetas de la Guardia Civil rodearon las sedes de Herrira, en una redada masiva y estoy convencida de que a muchas personas la realidad les dio un gran sopapo. Dejando de lado la valoración política que se merece el hecho de que una vez más nos quedemos mirando a lo que hace el Estado en lugar de implicarnos hasta las orejas en un proceso soberanista que nos saque de esta situación de conflicto como pueblo, hay que reconocer que el pasmo rápidamente fue sustituido por la acción. Las movilizaciones, desde el primer momento, fueron multitudinarias, amplias, y sentidas.
Tal vez una de las razones esté en el hecho de que, estación a estación, de Baiona a Gasteiz; de Donostia a Ondarroa y de ahí a Iruñea... el tren de la desobediencia avanza por Euskal Herria, generando poquito a poco un gran plante popular ante las detenciones, los montajes jurídico-policiales, los juicios por militancia política... El objetivo no es otro que parar las criminalizaciones, las ilegalizaciones, las torturas, los macroprocesos... Lo que pretendemos es ganar, para todas y todos, el derecho a la participación política, a la militancia, a la participación ciudadana, a denunciar, a disentir, a desobedecer. El derecho a defender un proyecto absolutamente contrario a lo que existe, y a intentar que se ponga en marcha. Porque nada de eso existe aquí ni ahora.
Pero aún faltan muchas manos, mucha solidaridad, mucho compromiso, mucha acción. La próxima estación, que sigue llamándose esperanza, estará este domingo en Iruñea. Decía Luis Goñi en el vídeo difundido esta semana que después de todo el apoyo y la solidaridad que ha recibido en este tiempo desde que tanto Xapo como él decidieron esconderse para visibilizar la injusticia de su situación, ahora llega su turno. Pero eso no es del todo cierto. Es el turno del pueblo. Que nadie olvide que en esta tarea no hay txandapasa posible. El turno sigue siendo nuestro, de todos y de todas, para seguir sumando, apostando, y uniendo voluntades. Y el lunes 14, en Gasteiz, empezaremos a dar marcha a la construcción de una gran muralla de mujeres y hombres en favor del respeto de todas las libertades para todas las personas