Ra G. Abad

Que no nos den gato por liebre

El ayuntamiento ha privado a los vecinos de Gros, y a los todos los donostiarras, del único parque arbolado que tenía el barrio, un espacio verde y público cuyo terreno «ha regalado» a una entidad privada. Un patrimonicidio (ecocidio) imperdonable que no se borrará de nuestra memoria. Para colmo de insensateces y tropelías, los propietarios del GOe pretenden hacernos comulgar, vía Iñigo Segurola y sus secuaces, con las bondades del cemento, del hierro y de las «cuatro macetitas», mucho más ecológicos que la tierra y el centenar de árboles asesinados en Manteo.

¿Recuerdan ustedes el cacareado muro vegetal de la ampliación del Museo de San Telmo que nos vendió el ayuntamiento como el sumun de la integración con el entorno y paisaje de Urgull? Pasados los años, ¿qué observamos aparte de un disonante y espantoso muro gris de cemento?

Cuando apriete el calor, nos sentaremos en la cubierta ardiente de cemento del nuevo edificio, nos colocaremos las macetitas en la cabeza para que nos den sombra, y, con las posaderas abrasadas, exclamaremos: ¡Cuánta biodiversidad! ¡Cuán sostenible!

Estamos hartos de que el gobierno del PNV/PSE-EE robe y destruya patrimonio natural (amén del histórico) de todos, de que nos den gato por liebre y de que nos tomen por imbéciles.

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