Regalías
Enric Vivanco Fontquerni | Barcelona
22/07/2020

La pregunta que se debería hacer en estos momentos es el motivo del: ¿por qué nos encontramos en un repunte de la nueva enfermedad? El continuum de comportamientos de la sociedad, viene influenciado por la publicidad de las instituciones, y la de sus plumillas ignorantes. Durante meses se ha escuchado y escrito por todos lados «la nueva normalidad», una estupidez infinita que afortunadamente ha desaparecido, ya que las órdenes de ahora es olvidarse de ella. Estuvo avalada por la más alta institución del Estado, cuando el Borbón incitaba a que vienesen los forasteros, que serían muy bien venidos, y de cuanto más lejos mejor. Eso sí, que es ganarse el sueldo, a pesar de la mendicidad de tal propuesta. Después que con el turismo interior, ya se podía ir tirando, y se incitaba a utilizar el coche individual, y no solo esto, si no la auténtica aberración de moverse con un trasatlántico terráqueo, como son las caravanas, que se meten por todos lados, que tienen una huella ecológica, que es auténticamente indecente. Adelante con ellas. Parece que no nos enteramos, que estamos en un proceso de un cambio biológico en el planeta, producido por todas estas mamarrachadas, que unos pocos llevan desde los años 70 del siglo pasado, avisando. Se ha llegado a escribir que las grandes y monstruosas ciudades, son más sostenibles, que los núcleos poco habitados y cuanto más rascacielos mejor, según el nefasto alcalde Maragall, que tuvimos la desgracia de aguantar, y así estamos.

La contaminación que produce el modelo productivista actual, genera el cambio climático, que no consiste en que las playas artificiales se vayan al carajo varias veces al año, sino que la salud del planeta es de práctica agonía, que enferma a la vida biológica de la humanidad. Va siendo hora que nos enteremos. Pero al ver la salvajada criminal, que hacen los mandados políticos comunitarios, tirando recursos, a las compañías aéreas, a las multinacionales del turismo, y regalando dinero para que los humanos se muevan en coches particulares, para ir a comprar el pan, lo que se está diciendo es que no pasa nada, que es un resfriado, que con una friega se va a marchar. Si hay algún culpable, es la ignorancia fomentada por las instituciones, que ellos mismos son parte de la tontería mortal en la que estamos.

Atentamente,