Luis Miguel Montoro | Conductor de autobuses

Sonreir es más importante que la seguridad

Pavor, eso es lo que siento cuando pienso en qué restaurante o discoteca se deciden los premios otorgados a Bilbobus, y es que después de pensar varias veces si debería denunciar las condiciones que existen en algunas unidades de Bilbobus ayer me dieron la puntilla para que así lo haga.

Fue por el siguiente motivo, resulta que el sábado, día 1 de marzo, se presenta un revisor de billetes de la empresa para evaluar mi conducción. En el trancurso del recorrido desde la calle 16 de Agosto hasta el final del recorrido en el monte Caramelo tuve que abandonar mi puesto de conductor hasta 5 veces para desempañar con un cacho de papel las lunas ya que no se veía apenas puesto que el desempañador del autobús no tiene fuerza para quitar el vaho. (El día anterior firmé la falta de fuerza para desempañar y de nuevo estaba circulando, lo que suele ocurrir normalmente....).

El caso es que una vez que llegamos hasta el final del trayecto, mi evaluador personal, o sea el revisor de billetes, me dice que he circulado muy bien, con la distancia de seguridad adecuada, etc... pero que no le ha gustado que el viajero haya podido notar que estoy enfadado por que no funciona adecuadamente el antivaho... Con lo cual yo le respondo que no estoy enfadado solo serio, (evidentemente mi evaluador personal, o sea el revisor de billetes, no había venido precisamente a darme ningún tipo de consuelo o a conocer mis inquietudes religiosas...) y me dice también que he quitado de modo brusco la palanca del freno de mano, cosa que no es cierta.

El tema importante es que a estos señores de Biobide (al parecer una U.T.E formada por Alsa y Pesa) parece que les importa más que yo sonría al viajero, cual anuncio de colgate, que la seguridad mía y de los usuarios de Bilbobus. Con esto me refiero a que viene siendo muy habitual que al menos en la línea 58 la cual une Atxuri con el Monte Caramelo se envíen los autobuses más precarios de la flota poniendo la excusa de los desniveles del terreno....

Pero lo que no viene a cuento es que estos autobuses notifiquen las averias cuando regresan a la cochera y que al día siguiente en la gran mayoría de los casos sean puestos de nuevo a circular sin arreglo de ningún tipo. Entre las averías mas comunes son las siguientes:

- Falta de fuerza para desempañar las lunas.

- Temperaturas de motor elevadas (con chivato rojo de temperatura encendido).

- Filtraciones de agua cuando llueve que forman un pequeño charco en el suelo de la zona de los pedales de conducción cuando no es en el suelo es en la parte del salpicadero...

- Fallos de climatizador o calefacción de la zona del conductor...

- Autobuses que al cerrar las puertas la hoja de la puerta pega a la barra donde apoya la mano el viajero y existe riesgo de aplastamiento de miembro...

De todo esto que expongo y, demás cosas, tengo las copias de los partes de avería y las suficientes pruebas a dispocisión de quien me lo pida (también están para el Comité de Empresa, si les interesa) quiero manifestar para algun@s linces que, afortunadamente, aún tenemos convenio en vigor... lo digo por si se pudiese insinuar que es tema para negociar o presionar la firma de convenio... Así que señores de Biobide perdonen que no sonría tanto como a ustedes les gustaría pero quizás si reparan las averías que se comunican viajemos todos más seguros y yo sea más risueño. Un saludo.

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