Teresa Yaguez

Viviendas de desprotección oficial

Me pongo en contacto con ustedes para contarles lo que nos ha pasado a mi pareja y a mí con una vivienda de protección oficial. Aunque sabemos que no somos los únicos. En octubre del 2010 fuimos los ‘afortunados’ adjudicatarios de una vivienda de protección oficial, con este nombre consta en la notificación que recibimos del gobierno vasco.

Nuestra situación era buena, ambos tenemos la suerte de tener un trabajo con unos ingresos suficientes para tener una vida digna no así para acceder al mercado libre de vivienda por lo que la posibilidad de comprar una hasta ese momento, no entraba en nuestros planes. El piso cuesta 150.000€ aproximadamente y debíamos dar una entrada equivalente al 20% del precio total, unos 33.000€ aproximadamente. Al no tener el dinero para la entrada y la familia no poder respaldarnos decidimos solicitar un préstamo puente, del cual solo pagaríamos intereses, 140€ al mes hasta que nos dieran la hipoteca. En el banco no nos pusieron ningún problema.

En el contrato de compraventa existía una cláusula en la que si renunciábamos a la vivienda perderíamos un 20% del adelanto entregado, unos 6.200€ aproximadamente. Cláusula que considero abusiva en una vpo, aún así aceptamos porque si no nos quedábamos sin la casa.

Aunque el Gobierno Vasco no está de acuerdo con ese tipo de cláusulas las admite en los contratos de compraventa de vpo. A día de hoy, nuestra situación ha cambiado poco no siendo así la de los bancos y la economía. A la hora de escriturar el banco nos denegó la hipoteca por lo que nos vimos obligados a renunciar a la vivienda y aquí es donde empiezan los problemas.

Estuvimos seis semanas intentando ponernos en contacto con el constructor, Construcciones Palmiro, para negociar un alquiler con derecho a compra, que se recoge en el reglamento de vivienda de protección oficial y es una medida que aprobó el anterior gobierno y anunció a bombo y platillo ante la enorme cantidad de vivienda protegida que está vacía, o renunciar definitivamente. El constructor no se dignó siquiera a devolvernos ni las llamadas ni los correos electrónicos, simplemente al tener noticia de que renunciábamos en uno de los numerosos correos que les enviamos decidieron ignorarnos para demorar el momento de la devolución del adelanto.

En Etxebide solicitamos que mediaran con la constructora que por cierto, es promotora de bastantes obras para el gobierno vasco, y nos dicen que el tema está en manos del constructor, y aunque se nos notificó como vivienda de protección oficial resulta que se trata de una vivienda tasada protegida y que no es cosa de suya, ellos solo sortean las viviendas.

A pesar de que la renuncia fue por imposibilidad de comprar el piso, se nos sancionó sin poder reinscribirnos en Etxebide durante dos años, cosa que hubiera sucedido igual si la hubiésemos rechazado al principio. En el Ayuntamiento decían que no podían mediar ni hacer nada, aquí todo el mundo se lavaba las manos. Entretanto el Gobierno Vasco aprobó una medida para solucionar el problema de los constructores para vender sus casas no adjudicadas liberando la vivienda tasada protegida para poder venderlas como libres pero con los precios marcados.

Por fin gracias a una reclamación interpuesta en konsumobide se nos reconoció la renuncia pero aún así el constructor se negaba a devolvernos lo adelantado, aunque así lo recoge el contrato, pues decía que hasta que no pudiera vender el piso no nos tenía que devolver nada. Al final nos decidimos a presionar al alcalde para recuperar al menos el 80% del dinero que adelantamos pues como ya os he contado todos los meses estábamos pagando 140 € de intereses que no mermaban la deuda con el banco, fuimos todos los días a hablar con él y al final, nuestra insistencia hizo que harto de vernos realizara una llamada al constructor el cual, al día siguiente nos llamó para concertar una cita para firmar la renuncia.

Al final nos hemos quedado sin piso, con 6.200 € menos y si contamos los intereses que llevamos pagados al banco que habrán sido unos 4.000€ hemos perdido 10.000€ en total gracias a la ilusión que tuvimos durante un tiempo pensando que podríamos tener casa. Hay mucha gente en nuestra situación si contamos 6.000€ por cada piso sin poder vender más la venta de los mismos a otras personas al final sale un negocio redondo.

También quiero decir que en Abadiño, que es donde todo esto ha sucedido ha habido tres promociones cada una de un constructor y que el promotor de la primera fase devolvió el adelanto íntegro a todos los que no consiguieron hipoteca. Esto tiene toda la pinta de un negocio redondo para algunos, las casas al final se las quedarán algunas personas a precios muy ventajosos, los constructores ganarán dinero y al final esas viviendas que eran para gente sin facilidades irán a parar a manos de quien pueda y el Ggobierno Vasco, pues queda muy bien diciendo que construyen VPO aunque por nuestra experiencia realmente parece que les importa muy poco la situación en la que se queda la gente que tiene que renunciar a los pisos.

Supongo que el que tiene cierta posición social no se da cuenta de que para algunas personas 10.000€ es mucho dinero y cuesta mucho esfuerzo conseguirlo. Así comercian con las necesidades de la gente, desengañémonos de una vez con los que nos gobiernan que hacen negocio de lo más básico y no les preocupan las consecuencias, las de los ciudadanos de a pie porque no han perdido un segundo en aprobar medidas para que las constructoras no pierdan un euro. Muchas gracias por su atención, espero que esta carta sirva para algo, un saludo.

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