Detenciones kafkianas, peticiones desmedidas
Por un mural. Ocho personas fueron detenidas ayer en Burlata por una pintada realizada en el marco de la campaña «aztnugaL», acusadas de injurias a la Guardia Civil. Por un grafiti con la palabra «tortura» tachada, en el que ni siquiera se menciona al instituto armado supuestamente injuriado. «Excusatio non petita, accusatio manifiesta», declaró con razón uno de los detenidos, Txelui Moreno, al salir de la comisaría.
Sería un error, sin embargo, caer en su caricatura. La performance de ayer va más allá de un simple mural, ya que apunta directamente a la mal llamada batalla por el relato –mal punto de partida presentar como una batalla la construcción de un relato que deberá ser mínimamente compartido–. Toda referencia a la tortura en los calabozos españoles ataca de lleno la línea de flotación de la versión que ayer mismo el ministro de Exteriores en funciones, José Manuel García-Margallo, trató de blindar asegurando que mientras en Colombia hay un conflicto, en Euskal Herria solo hubo una «banda que asesinó a inocentes». Admitir que las Fuerzas de Seguridad del Estado han torturado a miles de ciudadanos y ciudadanas vascas abre un boquete enorme el relato oficial de los hechos, cuyos cimientos se siguen alimentando con peticiones fiscales desmesuradas como las conocidas ayer contra nueve personas procesadas por su labor como abogadas o en el ámbito de la solidaridad con los presos.
La brecha es difícil de perforar, como quedó de manifiesto en la mediática entrevista del domingo pasado a Arnaldo Otegi. Una de las virtudes de la campaña «aztnugaL», precisamente, ha sido ensancharla abordando la tortura desde nuevos marcos, acertando a la hora de divulgar los testimonios y consiguiendo la implicación de personas diversas y de ideologías plurales, incluidos familiares de dos víctimas mortales de ETA. Es en esta lógica en la que se enmarcan las kafkianas detenciones de ayer, de las que solo cabe deducir que es el camino dibujado por «aztnugaL» el que toca seguir recorriendo.