Nafarroa, fin de era e inicio de todo
El desgaste del régimen sustentado en el Amejoramiento se ha acelerado tanto que los acontecimientos corren a velocidad de vértigo, para pasmo de todos quienes creían que ese estatus estaba blindado. Si el «Navarrómetro» apuntó al vuelco en la correlación de fuerzas en términos electorales, la propuesta ‘‘Nafarroak erabaki-Un nuevo tiempo para Navarra’’ presentada ayer por EH Bildu constata todo un cambio de paradigma político. Las fuerzas de izquierda y abertzales que durante tantos años han capeado el temporal toman la iniciativa y salen a campo abierto, cargadas de argumentos y con una propuesta detallada y ambiciosa para democratizar Nafarroa.
El vuelco real no es tanto el vaivén del número de escaños, que en cualquier caso si se consuma será más la consecuencia que la causa. El terremoto auténtico está en la victoria argumental de este sector, o si se prefiere en la derrota evidente de un régimen entero al que se le han ido cayendo todas las caretas. Hoy es el día en que una mayoría social y seguramente política ve claro que le han mentido: que Nafarroa no decide salvo en lo que Madrid le concede (y cada vez es menos), que su capacidad económica es atacada desde fuera (IVA de VW) y desde dentro (corrupción), que sus recursos son dilapidados (sanidad, educación, CAN...), que parte de su identidad propia es negada (euskara, ikurriña)... Y todos estos caminos llevan a una misma conclusión: que es mentira que Nafarroa esté siendo lo que decide.
Es el fin de una era, pero no está escrito cómo se va a abrir la siguiente. EH Bildu ha tomado la delantera con una aportación que aporta claves decisivas (democratización, participación, libre decisión...) y concreciones con mucho recorrido (de la auditoría social al blindaje de lo público, la banca propia, una política lingüística y de símbolos consensuada y refrendada, la consulta sobre el modelo de relaciones con otros territorios...). Un plan ambicioso pero a la vez realista para que, ahora sí, solo Nafarroa decida su futuro, el que ella quiera.