Retuercen la realidad hasta hacer el ridículo
La Junta Electoral Central (JEC) ha reducido a la mínima expresión la presencia de EH Bildu en los espacios electorales gratuitos de RTVE y EiTB. Lo ha hecho atendiendo a un recurso de UPyD, que argumentaba que en los comicios de 2009 la formación abertzale no obtuvo representación en el Parlamento Europeo, a pesar de que EA y Aralar –y BNG– formaron parte de la coalición Europa de los Pueblos, que sí la consiguió, y que habían pactado con ERC, cuarto socio en aquella entente, el reparto de los tiempos. La JEC, sin embargo, ha obviado ese acuerdo y ha cedido a las pretensiones del partido que lidera Rosa Díez.
La campaña comenzó accidentada para EH Bildu, que fue acosada por la Ertzaintza durante un acto celebrado ante la patronal guipuzcoana, pero la insólita intervención de la JEC es una maniobra grave que adultera la realidad política y electoral de este país hasta extremos rayanos en lo ridículo. Es surrealista que una formación que en los últimos comicios europeos apenas cosechó diez mil votos sea acreedora de una mayor presencia en los medios que otra que logró quince veces más sufragios en la misma cita, pero algunas instancias parecen haber hecho del surrealismo marca de la casa. Afortunadamente, la decisión no afecta en principio a la cobertura de los actos de campaña, pues en caso contrario el escándalo habría sido mayúsculo.
Hay quien sigue sin asumir el nuevo tiempo abierto en este país ni la correlación de fuerzas existente en las instituciones vascas, y está dispuesto a tergiversarla hasta quedar en evidencia. Retorcer la realidad, sin embargo, no significa que esta vaya a cambiar; al contrario, es posible que la afiance. Es improbable que un spot publicitario pueda decantar muchos votos en una u otra dirección, pero sí es posible que esta nueva tropelía pueda activar a votantes que contemplaban las elecciones como algo lejano. Constatar que efectivamente hay un voto que molesta a quienes detentan el poder puede ser un gran acicate para acudir a las urnas.