El Foro Social emplaza a los políticos tras el conmovedor testimonio de once víctimas

La jornada sobre convivencia celebrada en el Salón de Plenos del Parlamento navarro por el Foro Social Permanente ha concluido con un llamamiento a los agentes políticos a «iniciar un camino integrador y definitivo. Esta debe ser la legislatura de las soluciones». El camino lo han sembrado once víctimas de distinto signo durante cuatro intensas horas muy emotivas.

Ramon Sola|Iruñea|04/11/2016 20:25|0 comentarios
Foro-social
El Parlamento navarro escucha los testimonios de Iñaki García Arrizabalaga y Lourdes Zabalza. (Iñigo URIZ/ARGAZKI PRESS)

Familiares de víctimas mortales provocadas por los dos bandos, electos que han pasados años escoltados, un torturado o la hermana de una fallecida por la dispersión han compartido experiencias y puntos de vista sobre la convivencia en el Parlamento navarro durante toda la tarde de hoy, en una sesión especial del Foro Social Permanente.

Tras esta jornada, a la que han asistido la presidenta del Parlamento Ainhoa Aznárez y el alcalde de Iruñea Joseba Asirón, Fernando Armendáriz y Begoña Uharte han expuesto en nombre del Foro Social Permanente que «esta debe ser la legislatura de las soluciones. Hay una sociedad que lo demanda. Y hay un tiempo propicio para ello». Su llamamiento se dirige sobre todo a los agentes políticos, igual que se hizo desde Aiete hace dos semanas. Han adelantado además que tras aquella sesión sobre el desarme y esta sobre la convivencia en Nafarroa se continuará trabajando también el carril del retorno de las personas presas y huidas.

Antes, en la segunda mesa redonda del día, han explicado su experiencia como víctimas tres exconcejales del PSN que llevaron escolta (Mercedes Sánchez, José Luis Uriz y Julia Cid); Eneko Etxeberria, hermano de «Naparra»; Txema Jurado, exconcejal de la izquierda abertzale preso por el «caso Udabiltza» y luego absuelto; Oihan Ataun, torturado; José Ignacio Meijide, miembro de Gesto por la Paz; Ana Fernández, hermana de Sara Fernández, fallecida en accidente camino de la prisión de Valdemoro; y Aitziber Berrueta, hija de Angel Berrueta, panadero al que mataron un policía español y su hijo.

La mesa redonda ha resultado conmovedora, con testimonios que en algún caso se expresaban por vez primera y que han desnudado el sufrimiento propio con total sinceridad. Ha dejado evidente el compromiso de estas víctimas con la convivencia –aunque con matices sobre qué significa este concepto– y su enorme capacidad de empatía. Y sobre todo han mostrado su incomprensión con que haya cuestiones bloqueadas cinco años después de la decisión de ETA, con numerosas referencias a la necesidad de acabar con la dispersión. GARA ofrecerá mañana una amplia crónica de la misma.

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