Anjel Ordóñez
Anjel Ordóñez
Periodista

José y Putifar

Recién llegado de la guerra contra Siria, el general egipcio Putifar es aclamado en su llegada a Menfis, donde le espera el propio faraón. También le aguarda quién será su esposa, la bella Lota. Pero, ¡ay!, Putifar llega herido en sus partes nobles y no puede consumar, por lo que Lota vuelve pronto su mirada a un joven judío, José, que se las ve y se las desea para quitársela de encima. También lo pretende la propia esposa del faraón, que encuentra fascinante su gentileza y hermosura. Entre idas y venidas, dimes y diretes, José termina nombrado virrey de Egipto. No se confundan, no es historia. Es el argumento de "La Corte del Faraón", una zarzuela con libreto de Guillermo Perrín y Miguel de Palacios, y música de Vicente Lleó. Estrenada en 1910, su representación estuvo prohibida durante la dictadura de Franco.

A lo largo de los siglos, la relación de los judíos con el poder ha sido, cuando menos, controvertida. Suele tener inicios amables y finales desgraciados. Su rol tradicional como prósperos comerciantes y banqueros los convertía en amigos interesantes para las élites, pero cuando la crisis asomaba por la puerta, la amistad salía por la ventana. Se ha acusado a los judíos y sus conspiraciones de casi todas las deblacles económicas mundiales, incluida la Gran Depresión. Y el precio que han pagado por esta falacia ha sido siempre muy alto. En sangre.

El propio Franco acuñó el concepto del «contubernio judeo-masónico-comunista», en referencia a un plan secreto de judíos, masones y marxistas para dominar el mundo. El caudillo hablaba a menudo de la judía como una «raza estigmatizada por la codicia y el interés», y célebre es su cita «nosotros, por la gracia de Dios y la clara visión de los Reyes Católicos, hace siglos nos libramos de tan pesada carga».

Bueno, pues lo mire por donde lo mire, yo no acabo de encajar en el entramado político-ideológico español la opereta del filofranquista Santi Abascal en su visita al líder máximo de los sionistas, el genocida Bibi Netanyahu. Si el generalísimo levantara la cabeza...

Buscar