0 comentarios

El informe del Lobo Feroz

El informe del Lobo Feroz

Koldo Campos Sagaseta

El Lobo Feroz, empeñado, como es fama, en la defensa de los derechos humanos en los cuentos, ha hecho público en estos días su tradicional informe y, nuevamente, el informe condena a Caperucita Roja por su ilegal tráfico de alimentos por el bosque, por su insistencia en perturbar la naturaleza, así como por desatender la atención de personas de la tercera edad.

También se condena a Cenicienta por abandono del puesto de trabajo, connivencia con hadas terroristas, usurpación de identidades y vestidos, conducción temeraria de carrozas y entrada ilegal en reales palacios. Igualmente, el informe censura el abandono de zapatos en escaleras públicas y la persistente campaña de difamación que Cenicienta mantiene contra sus hermanas y madrastra.

Tampoco Blancanieves se ha salvado de las críticas del informe por su reiterada animadversión hacia la dignidad real, la recurrente falsificación de espejos y su respaldo a bandas de enanos indocumentados. En el informe también se denuncia a Blancanieves por complicidad con cazadores, sacrificio de ciervos y venta fraudulenta de corazones.

Sin embargo, el informe presentado por el Lobo Feroz, reconoce de nuevo y destaca el avance que vienen observando en materia de derechos humanos y libertades el Ogro y la Bruja, dado que el primero ha dado inicio a una exitosa campaña vegetariana de adelgazamiento, que viene a ser la última, renunciando, incluso, a la ingesta tradicional de su propia descendencia, y la segunda tiene a cargo un proyecto para una masiva construcción de viviendas de chocolate, todas dotadas de sus correspondientes hornos, que permitan a la infancia desvalida abandonar bosques y calles y disfrutar del calor de un hogar.

El informe del Lobo Feroz resalta, igualmente, los logros alcanzados en materia de derechos humanos por el Capitán Garfio que, lejos de arrojar a sus enemigos al mar, ahora los entierra cristianamente, y los significativos avances de Cruella de Vil que, aunque sigue utilizando abrigos de piel, ya no utiliza dálmatas como materia prima sino perros y gatos ilegales.

(Preso politikoak aske)

 

 

/