Telúrico sobre el escenario y cuando el micrófono delegaba en las pintas de cerveza y los tragos de whisky el gobierno de su tramoya, el poeta y líder de The Pogues Shane MacGowan siempre se ha caracterizado por ser alguien que nunca ha levantado el pie del acelerador.
Dotado de una sensibilidad extrema que a ratos parece ser devorada por alguien que borró de su mapa existencial la palabra ‘límite’, McGowan se coloca ante el espejo en ‘Crock of Gold: Bebiendo con Shane MacGowan’, un acelerado descenso audiovisual en la vida del apasionado y apasionante vocalista irlandés, cantante y compositor principal de The Pogues, banda de música folk irlandesa con espíritu punk que prendió su fulgurante mecha a comienzos de los 80.
La película cuenta con material de archivo inédito de la banda y de la familia de MacGowan, así como la animación del prestigioso ilustrador Ralph Steadman. Detrás de la cámara se encuentra todo un experto a la hora de abordar la trastienda de personalidades del mundo del rock, Julien Temple.
Autor de obras de ficción como ‘Earth Girls are Easy’ (1988) y ‘Bullet’ (1996), Temple es sobre todo conocido por su trabajo como cronista de música rock en los últimos 40 años gracias a sus documentales y vídeos musicales para artistas como Sex Pistols, The Rolling Stones, David Bowie, The Kinks, Joe Strummer (The Clash), Wilko Johnson y Paul Weller, entre muchos otros.
En su declaración de intenciones, este largometraje documental se revela como un trepidante viaje a través de la peripecia vital y musical de un personaje carismático que supo aunar en sus canciones la poesía de la música tradicional irlandesa con la energía visceral del punk rock.
El ruido, la furia y la sensibilidad de McGowan
Según reveló el propio Temple, «este proyecto nació cuando Shane y su representante, Gerry O'Boyle, me lo pidieron. Siempre he sentido curiosidad por Shane, pero no estaba seguro de si quería hacerlo. En realidad, estaba haciendo otra cosa en ese momento. No me decidí hasta que Johnny Depp me preguntó si lo iba a hacer porque él se acababa de unir al proyecto. Conozco a Johnny desde hace mucho tiempo, y él también conoce a Shane desde hace mucho. Eso significaba que habría refuerzos, ya que la participación de Johnny era un apoyo para mantener a Shane centrado durante las entrevistas que mantuvimos».
En relación a cómo se desarrollo todo el proceso de rodaje reveló que «Shane dijo que no quería hacer entrevistas, algo que dificultó un poco las cosas pero, al final, creo que fue una elección acertada, ya que nos obligó a buscar cualquier fragmento donde él apareciera hablando, ya sea un casete de un periodista con el que habló a las 5 de la mañana o de él hablando entre bastidores mientras se oye a otra banda de fondo. Para mí, no importaba la calidad del sonido. En las cintas viejas, él siempre está en medio de algo y eso le daba un componente interesante e inmediato. Después dijo que estaba de acuerdo en hablar con personas, y fue muy interesante porque mostraba diferentes facetas de su personaje: el Shane que hablaba con Gerry Adams era muy diferente del que hablaba con Bobby Gillespie. También hay unas cintas maravillosas de él hablando de su infancia, y obviamente, no hay material de archivo de eso así que, ¿cómo haces para mostrarlo? La animación es algo que he hecho desde el principio. Tuve suerte de coincidir en la escuela de cine con los estudiantes que animaron ‘The Great Rock 'n' Roll Swindle’ para mí. La esposa de Shane fue muy importante para que él hablara de cómo se siente en este momento, y nosotros necesitábamos tener algún tipo de conexión con él».
Junto a Julien Temple topamos en la producción con Johnny Depp. El actor dijo durante la presentación del filme en la edición de Zinemaldia del pasado año que «recuerdo una anécdota de los primeros años que compartimos amistad Shane y yo. Estábamos en un local en Dublín, habíamos bebido algo y en un momento dado Shane extiende su puño y me pide que ponga la mano debajo. Me suelta unas pastillas. Yo las cogí, me las tomé y eché un trago. Lo siguiente que recuerdo es abrir los ojos tres días después en una bañera en el sur de Francia».
Depp también añadió que «mucha gente ha intentado retratar a Shane pero se han limitado a contar lo mucho que se colocaba en los conciertos o los dientes que le faltaban, pero no han llegado a su esencia. Shane es una persona hipersensible que aprendió desde muy joven cómo insensibilizarse. Luego te viene la celebridad y la fama y, si eres una persona introvertida, toda esa atención del exterior hace que te repliegues aun más; él se sentía incómodo con esa atención, como me pasa a mí, es muy confuso cuando eso te empieza a pasar, solo quieres esconderte e insensibilizarte».

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