
Mujeres a las que se les negó el aborto en Texas pese a presentar graves complicaciones durante su embarazo han ofrecido su testimonio ante un tribunal, donde solicitan al estado que aclare las «excepciones médicas» para interrumpir el embarazo.
Amanda Zurawski, Ashley Brandt y Samantha Casiano, quienes planearon desde el inicio tener a sus hijos, han contadio una tras otra desde el banco de los testigos en un tribunal de Austin todo lo que padecieron cuando sus embarazos –y su estado de salud general– se complicaron.
Los abogados del estado de Texas, en tanto, han pedido desestimar la causa y han argumentado que excepciones consideradas como emergencias para el aborto pueden ser utilizadas «arbitrariamente».
Mientras declaraba, Casiano ha sufrido un episodio de crisis al recordar lo que le tocó vivir.
Esta mujer llevó a su hija hasta el final del embarazo, una niña que había sido diagnosticada con anacefalia, malformación de cráneo y cerebro «no compatible con la vida». La bebé murió horas después de nacer, como habían advertido los médicos. Ha relatado que «no hubo piedad» con ella.
Por su parte, Zurawski, la primera en declarar, ha contado cómo se le negó el procedimiento a pesar de que los médicos ya habían diagnosticado que «el aborto espontáneo era inevitable». Sin embargo, su médico «no podía intervenir, porque el corazón del bebé todavía latía e inducir el parto se habría considerado un aborto ilegal».
Zurawski, quien rompió aguas prematuramente, sufrió un shock séptico que puso en peligro su vida y el feto nació muerto. «Lo que me pasó a mí le está pasando a la gente en todo el país, no solo en Texas», ha declarado ante el tribunal.
«Crisis de atención médica»
El Centro de Derechos Reproductivos (CRR, por sus siglas en inglés), que lidera el caso, ha recordado que la demanda es la primera presentada en nombre de mujeres a las que se les niega el aborto desde que la Corte Suprema estadounidense anuló el derecho constitucional a este procedimiento en junio de 2022.
«Las prohibiciones de Texas están congelando la provisión de atención de aborto médicamente necesario» y causando una «tragedia inimaginable», ha señalado Molly Duane, abogada del CRR, en su argumento de apertura en esta audiencia de dos días.
«Texas está en una crisis de atención médica», ha subrayado. «El único problema en este caso, sin embargo, es saber quién debería abortar bajo la excepción médica a la prohibición estatal del aborto. Pero nadie sabe», ha afirmado.
La denuncia apunta a la limitada excepción médica que se contempla en las prohibiciones estatales a la hora de interrumpir los embarazos y argumenta que la forma en que se define es confusa y atemoriza a los médicos.
Este caso se presentó en marzo en nombre de cinco mujeres y dos profesionales de la salud. Ocho mujeres más se unieron al caso Zurawski vs. el Estado de Texas, en mayo, lo que elevó el total de demandantes a 15.
Las afectadas aclaran que no están buscando revocar la prohibición del estado, sino que la Corte ofrezca mayor claridad sobre cuándo las mujeres que presentan complicaciones en el embarazo que amenazan su salud pueden abortar.
99 años de prisión
Los médicos de Texas declarados culpables de practicar abortos se enfrentan hasta a 99 años de prisión, a multas de hasta 100.000 dólares y la retirada de su licencia.
La prohibición de abortar entró en vigor en Texas cuando la sentencia del caso Roe vs. Wade, que otorgaba el derecho constitucional al aborto, fue anulada en junio de 2022, impidiendo estos procedimientos incluso en casos de violación o incesto.
Los médicos de Texas declarados culpables de practicar abortos afrontan condenas de hasta 99 años de cárcel y multas de hasta 100.000 dólares.
Texas también tiene una ley que permite a los ciudadanos demandar a cualquier persona que aborte o ayude a hacerlo. Estos riesgos legales impiden a varios médicos practicar abortos incluso en caso de riesgo de muerte de las madres.
La demanda de estas mujeres pide al tribunal que cree una interpretación vinculante de la excepción de «emergencia médica» en la ley, y argumenta que se debe permitir a los médicos ejercer juicios de «buena fe» sobre las condiciones de calificación para un aborto, en lugar de dejar esto en manos de legisladores.
La oficina del fiscal general de Texas, por otro lado, alega que las medidas solicitadas por la denuncia anularían sus prohibiciones. La excepción médica propuesta por los demandantes «se tragaría, por diseño, la regla», han argumentado sus abogados.
«Permitiría, por ejemplo, abortos para mujeres embarazadas con condiciones médicas que van desde dolor de cabeza hasta sentimientos de depresión», sostienen.
Las demandantes buscan una orden judicial temporal para bloquear el veto al aborto en caso de complicaciones del embarazo mientras se resuelve el fondo del caso.

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