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Los restaurantes franceses deberán avisar si sus platos son precocinados

Las cartas de los restaurantes franceses deberán distinguir entre los platos caseros elaborados en sus propias cocinas y los que son precocinados y solo se calientan, según ha anunciado la ministra Olivia Grégoire. El objetivo es que esta medida esté en vigor en 2025.

Dos empleados de un restaurante del distrito 14 de París realizan los preparativos para abrir el establecimiento. (Christian BÖHMER | DPA-EUROPA PRESS)

Las cartas de los restaurantes franceses deberán avisar en sus cartas si los platos que ofrecen a la clientela son caseros o precocinados. Así lo ha anunciado la ministra de la Pequeña y Mediana Empresa, Comercio, Artesanía y Turismo, Olivia Grégoire, en un artículo publicado el pasado domingo en ‘La Tribune Dimanche’.

La ministra, además, ha fijado un plazo para ello, destacando que como mucho esta medida deberá aplicarse antes de 2025.

Hasta entonces, todos los platos que no hayan sido elaborados en el mismo restaurante, es decir, los que provienen de cocinas industriales externas y solo se calientan en el establecimiento, deberán estar identificados con un símbolo fácilmente reconocible por la clientela.

«Estamos trabajando en esta medida desde hace meses», aseguró Grégoire en su artículo. Los objetivos de la medida son proteger al consumidor y defender a los cocineros que elaboran sus platos en el mismo restaurante. Y, ya de paso, «preservar la gastronomía francesa», que para algo es patrimonio de la Humanidad.

Un label que no se emplea

En el Estado francés existe desde 2014 un label que reconoce los platos caseros («faits maison»), pero es un sistema «complicado y poco utilizado», según la ministra.

Con la nueva medida, «se avanzará en transparencia, tanto para los clientes habituales como para los turistas», subraya Grégoire.

En el sector, la medida ha sido bien acogida. «Es algo bueno, algo que muchos pedían», ha señalado el chef Alain Fontaine a la emisora France Info.

«Cocinar platos caseros es más barato que utilizar precocinados. Pero hacen falta profesionales de la cocina, no ‘abridores de bolsas’. Esto nos remite de nuevo al problema de la contratación del personal cualificado, que está en tensión», ha añadido la ministra, que tiene previsto reunirse con profesionales del sector en las próximas semanas, antes de que la cuestión sea sometida a debate parlamentario.

«Habrá que concretar los mecanismos de control. Pero vemos favorablemente esta medida, aunque habrá quien esté descontento», ha señalado Guillaume Karbarian, diputado del partido macronista En Marche e integrante de la comisión de Asuntos Económicos.