08 MAR. 2026 PANORAMIKA Hacerlo suyo «Lirio blanco», una de las propuestas de Nieves Álvarez que se puede ver en la galería bilbaina SC Gallery hasta el 10 de abril. (Cortesía de SC Gallery) Iker Fidalgo Hoy es 8 de marzo, un día señalado para el movimiento feminista. Es a la vez celebratorio y conmemorativo pero también es un momento de lucha activa. La fecha es un alto en el camino. Un momento para volver a alzar la voz y tomar el aliento necesario que permita seguir en la batalla diaria contra la hegemonía patriarcal. Las revoluciones tienen siempre como objetivo desmontar los mecanismos de poder. A veces para tomarlos y regentarlos, otras, para cambiar totalmente sus lógicas y maneras de funcionar. Cambiar el orden del mundo es alterar los cimientos de lo establecido cuando responde solo ante los privilegios y quien los ostenta. Me permito el lujo de escribir esta introducción desde mi reflexión. Pienso en que todos los lugares donde hay posibilidad de alzar la voz, por pequeña que esta sea, deben ejercerse con responsabilidad. El sistema del arte, tradicionalmente, ha silenciado las voces de las mujeres artistas, las ha relegado al plano del amateurismo y borrado de su época. Hace tiempo que la cultura ha intentado rescatar todas esas figuras perdidas pero aún sigue siendo una tarea (¿una batalla?) que debe seguir en marcha. Me pregunto cómo aplicar esto a esta página. Cuántas mujeres son protagonistas de estas líneas y cuántas veces. También desde aquí se perpetúan esquemas de un sistema con muchas deudas aún sin pagar. Puede que la única manera sea revisarse las veces que haga falta. Poner en duda y exigir estar siempre alerta, de lo contrario, caeremos una y otra vez en aquellas trampas que siempre nos están esperando. Desde mediados del pasado mes de febrero, la sala SC Gallery presenta “El cuerpo sostenido”. Asomándonos a sus puertas acristaladas podemos distinguir, a primera vista, unas piezas pictóricas aparentemente realistas. Retratos, bustos que nos miran y una obra que, nada más entrar, sobresale en cuanto a tamaño. La muestra se basa en una gama cromática que triangula entre los colores básicos, paletas de azules, magentas y amarillos, da coherencia a un hilo que relaciona todos los cuadros del espacio. Hay algo familiar y extraño en estas obras. Nos enfrentamos a recursos que conocemos, composiciones clásicas y personajes atemporales. Por otro lado, los relacionamos con un contexto reciente, como un cliché estético que identificamos dentro de una generación actual. Detrás de esta propuesta está Nieves Álvarez (Huelva, 1996). El cuadro que posee el Museo Bellas Artes de Bilbo, “San Sebastián curado por las santas mujeres”, pintado sobre 1620 por José de Ribera, es el punto de partida que permite asumir la forma de trabajar de la pintura barroca para resituarlo en la actualidad. Pero tras este ejercicio de traslación temporal encontramos una intención política. Una manera de reivindicar la mirada y apropiarse de ciertos códigos para subvertirlos y dotarlos de nuevos significados. Nieves Álvarez hace suyo el lenguaje de la pintura y nos lo lanza como un desafío y una interpelación directa. La muestra está disponible hasta el 10 de abril.