Andoni Urbistondo|21/04/2019 00:00
SOKAREN ANAIAK

Haitzei, mendiei, sokei, eskaladari, abenturari itsatsita bizi diren bi anaia gasteiztar dira Eneko eta Iker Pou (45 eta 42 urte, hurrenez hurren). Sokada bakarra osatzen dute, eta hogei urte pasa daramate gazte-gazte zirenean amestutako bidea egiten: eskaladatik, menditik, bizitzen saiatzen. Antzera segitzen dute bi hamarkada geroago, munduko txokoak bisitatuz, beren balentriak kontatuz. Mallorcako Serra de Tramuntana haitzetan aurkitu dute euren paradisu partikularra, Euskal Herriko eguraldi petraletik ihesi. Baina Euskal Herria ahaztu gabe, sarri bueltatzen baitira txokora. Alaro herrian eskaladaz hitz egiten dute gutxien, eta bizitzaz asko: beldurra, arriskua, zirku mediatikoa, heriotza, erretiroa eta familia bat sortzeko aukera izan dituzte ahotan.

Zahida Membrado|21/04/2019 00:00
Hungría o la construcción del odio contra el más débil

«¿Está de acuerdo con hacer frente a la baja natalidad con más ayudas a las familias en lugar de recurrir a la inmigración?». Con esta pregunta arranca la Consulta Nacional sobre la Familia lanzada por el Gobierno húngaro para pulsar la opinión de la población sobre cómo revertir el declive demográfico que sufre el país. Una pregunta que encierra la obsesión contra la inmigración del Ejecutivo liderado por el primer ministro de extrema derecha Viktor Orban, quien se presenta como el único capaz de «salvar» a Hungría de la «invasión de extranjeros que promueve la Unión Europea» con las políticas de asilo de refugiados.

Juanma Costoya|21/04/2019 00:00
Vidas ejemplares, muertes paralelas

Nacido uno en Sevilla (Antonio Machado, 1875-1939) y otro en Berlín (Walter Benjamin, 1892-1940) dedicaron ambos sus vidas a luchar contra el totalitarismo. Escritor y poeta, catedrático de francés y activista republicano el primero; marxista heterodoxo, filósofo, sociólogo y crítico de arte el segundo. La hora trágica que les tocó vivir determinó que sus muertes tuvieran lugar muy cerca, a uno y otro lado del Pirineo, en Portbou y Cotlliure, huyendo Machado del fascismo y Benjamin del nazismo.

Amaia Ereñaga|14/04/2019 00:00
Pequeñas revoluciones que lo transforman todo

En muy poco tiempo, cuatro escasos años, la sociedad vasca ha aprendido que hay niños con vulva y niñas con pene, que en géneros no hay blanco y negro, y que la transexualidad no es un transtorno mental. Aunque a la OMS, y a algunos psiquiatras, les haya costado lo suyo reconocerlo. De hecho, es conveniente vivirla con naturalidad desde la infancia porque, de lo contrario, puede destrozar vidas. Y eso no lo desea nadie. En este salto cualitativo han tenido un papel decisivo las familias de los menores transexuales agrupadas en asociaciones como Chrysallis y, ahora, Naizen. Se ha avanzado en la visibilización y el reconocimiento, con Nafarroa como pionera en el ámbito sanitario y legal, aunque aún falta; por ejemplo, en la CAV. Pero esta pequeña revolución transformadora tiene todos los visos de ser imparable.

Cristian Sarmiento|14/04/2019 00:00
Grande Hotel: demasiado lujo y mucha ruina

Esta es la historia de un edificio construido para ser el hotel más lujoso de África que nunca pudo cumplir con sus expectativas. El Grande Hotel de Beira, en Mozambique, pagó desde el principio una inversión desmedida. Durante 65 años, sus fastuosas instalaciones han acogido a distintos huéspedes: de residencia para potentados pasó a ser base militar y ahora es el hogar de tres mil ocupantes ilegales. Pese a su actual estado de ruina, ha aguantado la embestida del ciclón Idai siendo una de las pocas estructuras de esa línea de costa que no ha sufrido daños.

Gotzon Aranburu|14/04/2019 00:00
Lemoatxa, gerrak euskal odolez blaituta utzi zuen lurra

Gerrako agertokiek, batailak gertatutako tokiek, badute bihotza uzkurtzen duen zerbait. Zapaltzen ari garen lurra odolez blaitua izan zela jakiteak zirrara berezia ematen du. Berdin da gaur egun berriro baso bihurtuta dagoen, jolas-parke bat egin duten edo familiak igandeetan egun-pasa joaten diren. Badakizu gizon gazte mordo batek bertan eman zuela azken hatsa, bala batek burua jota edo airetik iritsitako bonba baten metrailak gorputza txikituta. Imajina ditzakezu beldurra, eztandak, garrasiak, negarrak. Lemoatxako pinudi eta zelaietan, sentsazio horiek denak datoz lubakietan barrena dabilenaren baitara.

Álex Ayala Ugarte|07/04/2019 00:00
Capitanes intrépidos

Los prácticos del Puerto de Bilbao son los ojos de los barcos que se acercan a las costas vizcaínas con cargas, a veces, inimaginables. Se enfrentan a vientos, dobles corrientes, olas hercúleas y tempestades. Y arriesgan su vida todos los días en las escalas de cuerda que suelen lanzarles para subir a cubierta.

Amaia Ereñaga|07/04/2019 00:00
Ahaztuen artean ahaztuenak

Shabundako ikasleek adi-adi entzun dituzte ingeniarien azalpenak. Hil edo biziko kontua da beraientzat, Kongoko Errepublikako txoko galdu honetako eskolatik metro eskasetara atera berri dutelako eztanda egin ez duen lehergailu multzo bat. 1997tik dago bertan, gerrillarien eta Gobernuko indarren arteko borroken lekuko. John Wessels hegoafrikar argazkilariak islatu du krisi humanitario ahaztu honetako eguneroko bizitza; esaterako, ebolaren hedapena. Izurritearen jarraipenagatik fotokazetaritzako World Press Photo lehiaketarako izendatua izan da.

Aldama, Zigor|07/04/2019 00:00
El licor que emborracha a toda China

Moutai es un controvertido símbolo nacional chino: refleja la excelencia en el destilado del «baijiu», pero también se ha convertido en icono de la corrupción. Entramos en exclusiva en sus instalaciones.

Pablo L. Orosa, fotografías: Stefano Schirato|31/03/2019 00:00
¡Silencio, se rueda en Wakaliwood!

En solo unas horas el trailer de «Who Killed Captain Alex?» se convirtió en un fenómeno viral. La red no dejaba de reproducir aquella historia un tanto alocada de patadas voladoras, pistolas de madera y actores que no eran actores. Prometía ser «la primera película de acción» 100% ugandesa. «Se trataba de hacer cine sobre nosotros y para nosotros». Ocho años después, Isaac Nabwana sigue dirigiendo películas. Lleva más de medio centenar. Y sus espectadores se cuentan por decenas de miles. Las críticas, de «cine trash», de rudeza intelectual, no ocultan el verdadero éxito de Wakaliwood: el despertar de la cultura africana descolonizada.

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