21 JUN. 2026 IRITZIA Mundial David Fernàndez {{^data.noClicksRemaining}} Para leer este artículo regístrate gratis o suscríbete ¿Ya estás registrado o suscrito? Iniciar sesión REGÍSTRARME PARA LEER {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Se te han agotado los clicks Suscríbete {{/data.noClicksRemaining}} Por el retrovisor largo que todo lo retiene, cabrá recordar que hace cuatro décadas al periodista Juan José Fernández lo empuraron con un juicio kafkiano por un artículo publicado en “Punto y hora de Euskal Herria”. Allí arreaba, con razón, a los borbones impunes, a la transición inmune y al negocio perpetuo. Aquella pieza se titulaba, lúcidamente, “Julio de los mundiales y agosto de las multinacionales”. 1982. Coincidencias no bíblicas, también aquel año hubo visita papal espectacular -aunque Wotjila no es Bergoglio, y León XIV no dice lo mismo que Ratzinger-. Al periodista lo absolvieron primero y lo condenaron después desde la Sala Segunda del Supremo -¿les suena?- a seis años de prisión. Por injurias al Rey. En 1990, ocho años después de un via crucis judicial elevado a castigo definitivo, el Tribunal Constitucional decretó su absolución. Todo anda encerrado en la memoria. Todavía. No tengo ni idea de fútbol pero, 45 años después, un amigo futbolero me explica cómo Infantino se ha montado un negocio pornográfico y una timba especulativa de escándalo en esa otra mafia global que es la FIFA, trufada de billetes, check points racistas y hórdago imperial de un imperio en decadencia. Los detalles me llevan a uno de los miles de correos de Epstein, donde expresa sus miedos a una revuelta social si algún día se descubre el pastel, se desbarata el fraude y se les quema la cocina. Le responde el director de un banco, dándole tranquilidad con una imagen de la Super Bowl. Viene a decirle que la comunidad afroamericana que debería estar quemando la ciudad está tan abducida como nosotros por la cultura pop del capitalismo. Lujos, coches, fardos de billetes y mujeres colonizadas -“the group should be in the streets, has been bought off”-. Amén. 45 años después, durante la visita del Papa a la Sagrada Familia y antes del Mundial de fútbol, la Policía española identifica, bloquea y desaloja a 600 cantores de las corales catalanas invitadas a la Sagrada Familia. Detectan alguna estelada impresa en las partituras y la subversiva intención de cantar “Els Segadors”, himno nacional -y oficial- de Catalunya. Partituras, corales y banderas como enemigos de Estado, en esa permanente obsesión neurótica, absurda e inquisitorial. Acabáramos. Vuelve a ser julio y agosto de las multinacionales. Mientras tanto, Pep Guardiola, siempre solidario con la causa palestina, recuerda en una rueda de prensa deportiva que los salarios importantes de verdad son los de los maestros y los médicos. Y uno, que no tiene ni idea de fútbol, se consuela pensado que, entre tanto despropósito, los únicos equipos del Reino de España que han llegado a una final europea este año son el Barça femenino y el Rayo Vallecano. Fútbol por la igualdad y fútbol de barrio. Cuando lo que es mundial es el deporte de base, plaza a plaza. No hay tregua, canta el Sadar. Pues eso. Entre tanto despropósito, los únicos equipos del Reino de España que han llegado a una final europea este año son el Barça femenino y el Rayo Vallecano. Fútbol por la igualdad y fútbol de barrio. Cuando lo que es mundial es el deporte de base, plaza a plaza. No hay tregua, canta el Sadar. Pues eso.