13 MAR. 2016 SORBURUA Comprar orquídeas TERESA MOLERES {{^data.noClicksRemaining}} Para leer este artículo regístrate gratis o suscríbete ¿Ya estás registrado o suscrito? Iniciar sesión REGÍSTRARME PARA LEER {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Se te han agotado los clicks Suscríbete {{/data.noClicksRemaining}} L as orquídeas se han popularizado desde que se venden en los supermercados. Una de las más conocidas es la Phalaenopsis, orquídea mariposa, que puede llegar a tener hasta treinta flores en un solo pie en las de talla XXL. También destaca la Cymbidium, de largos tallos, flores carnosas y gran variedad de colores. Las dos son fáciles de cultivar. Una orquídea especial es la Zygopetalum, de tonos verdes con manchas carmín, que exhala un perfume muy fuerte y a la que le gusta el frescor nocturno del verano. Tampoco nos podemos olvidar de la orquídea Ludisia, interesante por sus hojas aterciopeladas de tonos púrpura oscuro con venas rojizas, sobre las que resaltan las flores pequeñas y blancas. Tiene la ventaja de necesitar poca luz y soporta el aire seco. Sin embargo, si en verano las sacamos al exterior, habrá que tener cuidado, porque son un festín para los limacos. El Dendrobium forma bouquets de flores blancas, muchas veces perfumadas y que nacen sobre unos tallos parecidos a bambús. Necesita un lugar luminoso y nos perdonará si olvidamos regarla. Es una orquídea de fácil cultivo a la que no le atacan las enfermedades de las plantas de interior. Cuatro consejos a recordar en el momento de la compra. Escoged una planta en la que las últimas yemas no se han abierto todavía. Debe tener los tallos muy oscuros, ya que quiere decir que la planta está en forma. Las hojas duras y sin arrugas, porque así la floración será más larga. Y evitar una planta con las hojas algo grisáceas o manchadas, que nunca se recuperan. Si nos encontramos con una Phalaenopsis azul, es que tiene truco, porque este color no es natural y se debe a que las raíces han estado sumergidas en tinta colorante. Necesitarán más luminosidad, ya que el azul enmascara una parte de la clorofila de las hojas. Al mismo tiempo, las flores se deshacen del azul y vuelven a ser blancas. Una vez en casa, tenemos que evitar los errores clásicos en el cultivo de las orquídeas y no exponerlas a corrientes de aire, que hacen caer los botones florales y que se plieguen las hojas. No dejar a remojo el tiesto en un plato siempre con agua, ya que la podredumbre de las raíces está asegurada. Hay que permitirle un periodo fresco y de sed, a menudo a finales del verano, para que la planta entienda que le ha llegado el tiempo de florecer.