20 MAR. 2016 SORBURUA ¿Tener una colmena? TERESA MOLERES {{^data.noClicksRemaining}} Para leer este artículo regístrate gratis o suscríbete ¿Ya estás registrado o suscrito? Iniciar sesión REGÍSTRARME PARA LEER {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Se te han agotado los clicks Suscríbete {{/data.noClicksRemaining}} P odemos tener una colmena? Entre los ecologistas es una pregunta muy trendy o de moda. Primero, hay que plantearse cuestiones muy simples. Por ejemplo, ¿contamos con espacio suficiente para que las abejas realicen su trabajo? ¿El terreno o jardín elegido y sus alrededores cuentan con recursos suficientes para que recojan néctar? Además, como las abejas necesitan calor para trabajar a gusto, ¿está el lugar al sol y a resguardo del viento? Sin duda, cuando el lugar es grande y florido, se puede colocar una colmena y también en un huerto rural en una población pequeña. Pero en un espacio pequeño, cerrado por muros, a las afueras de una población donde son raras las flores, mejor es seguir siendo compradores de miel de calidad que productores. Hay que estudiar la flora cercana, la existencia de árboles de flor, diversidad de flores en otros jardines próximos o algo lejanos. Y recordar que las abejas pueden volar hasta tres kilómetros de distancia cuando detectan un campo florido. Si ya disponemos del lugar apropiado rodeado de flora melífera, antes de comprar la colmena e instalar las abejas, mejor comenzar contando con un experto. Manipular las abejas, sin perder los nervios cuando comienzan a zumbar a nuestro alrededor, no es una tarea fácil y hace falta formación y material de protección específico. Si la mayoría de nosotros sabemos lo que es una picadura de avispa o abeja, es mejor evitar conocer lo que son las innumerables picaduras de un enjambre. La presencia de flores cerca de la colmena es necesaria sobre todo a partir de setiembre, cuando comienzan a faltar las flores de verano, y por eso se deben plantar variedades de floración primaveral y tardía. Plantas melíferas que favorecen la actividad de las abejas y proporcionan mejor sabor a la miel, como retama, melisa, orégano; umbelíferas como el hinojo; plantas de abono verde como la mostaza, además de alfalfa, verónica; labiadas aromáticas como romero, tomillo, lavanda y nepeta. Y también árboles que producen cantidad de néctar, como avellanos, manzanos, tilos, eucaliptus y prunos, entre otros. Y la última pregunta: ¿Existe alguna normativa de la Alcaldía o de las autoridades locales que debamos conocer antes de lanzarnos a preparar la colmena y comenzar nuestra carrera de apicultores?