28 AGO. 2016 CONSUMO ¡Móvil al agua! BERTA GARCIA {{^data.noClicksRemaining}} Para leer este artículo regístrate gratis o suscríbete ¿Ya estás registrado o suscrito? Iniciar sesión REGÍSTRARME PARA LEER {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Se te han agotado los clicks Suscríbete {{/data.noClicksRemaining}} N oticia leída en la red y que, a buen seguro, provocará más de una sonrisa. Puede que solo haya sido una vez y no más, o puede que sea usted reincidente, como buen animal de costumbres. Que sí, que recuerda el brinco que pegó cuando su teléfono móvil acabó en el inodoro o rebozado entre arena y agua en la playa. La casuística va en aumento y afecta en cualquier tramo de edad, porque el aparatito de marras nos acompaña al fin del mundo y, además, como no conoce de pudores, es testigo de todas nuestras intimidades. Es cuestión de relajarnos si nos vuelve a pasar, porque existe remedio para su recuperación, con la única salvedad de que decidamos, de forma intencionada, lanzarlo al fondo del mar porque definitivamente hemos decidido vivir tranquilos. Como en los viejos tiempos, vamos. Tiene solución. Hoy en día la ciencia avanza que es una barbaridad y ya existen productos químicos en el mercado que hacen el «boca boca» virtual al móvil. Las pautas a seguir son sencillas y no precisan de un manual de instrucciones. Según explica uno de los fabricantes de esta suerte de socorristas ad hoc, lo más importante de todo es que, una vez que se ha mojado el teléfono, no forcemos el encendido ni lo pongamos a cargar, porque por dentro sigue húmedo y podemos provocar un cortocircuito. Igualito que si se le cae el secador de pelo a la bañera, y con suerte no hay nadie a remojo en la misma. Este tipo de productos son soluciones químicas que eliminan toda la humedad y la corrosión que tiene el móvil por dentro. Basta con introducir unos minutos el aparato en el líquido para después dejarlo secar durante 24 horas y recuperar su funcionalidad. Si el teléfono o la tablet se han caído al agua, tenemos hasta diez días para su reanimación, y lo mismo si se han remojado en refrescos que no tengan demasiado azúcar. Sin embargo, si se nos moja el dispositivo en la playa, habrá que proceder con celeridad porque el salitre se va a comer más rápido los circuitos.