26/06/2018

China y la UE estrechan lazos para hacer frente al proteccionismo de EEUU

China y la Unión Europea volvieron a rechazar ayer las acciones unilaterales y proteccionistas en el comercio internacional, en una clara referencia a las políticas del presidente de EEUU, Donald Trump.

GARA|PEKÍN

HARLEY-DAVIDSON


El fabricante de motocicletas planea trasladar parte de su producción fuera de EEUU a raíz de los aranceles impuestos recientemente por la UE para contrarrestar los gravámenes aplicados por Washington.

«Las dos partes acordamos oponernos al unilateralismo y al proteccionismo» en las relaciones comerciales, aseguró el viceprimer ministro chino, Liu He, tras mantener una reunión con el vicepresidente de la Comisión Europea para Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad, Jyrki Katainen.

En una declaración conjunta ante la prensa en Pekín, Liu añadió que China y la UE quieren evitar que esas prácticas «tengan impacto en la economía global» o incluso que lleven a esta hacia una «recesión».

Esta reunión de responsables económicos tuvo lugar después de que el Gobierno de EEUU haya amenazado en las últimas semanas con la imposición de diferentes tipos de aranceles a productos de China y la UE. Las medidas de Trump han sido rechazadas por Pekín y Bruselas, que a su vez han empezado a aplicar aranceles a productos procedentes de EEUU.

Liu también insistió en que el gigante asiático y el bloque europeo defienden un sistema de comercio multilateral centrado en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y basado en reglas. Por su parte, Katainen recalcó que durante el encuentro discutieron ampliamente sobre estos asuntos, pero incidió en que tienen que «hacer más que hablar». En este sentido, señaló que hay que demostrar que el actual sistema comercial es justo y «beneficia a ambas partes».

Con esto último, Katainen aludía a las diferencias comerciales que la UE mantiene desde hace tiempo con China, como la mejora en el acceso del mercado chino por parte de empresas y productos europeos o las preocupaciones que genera el programa de modernización “Made in China 2025”, que incluye importantes subsidios a empresas chinas de alta tecnología.

Por su parte, Washington estudia la posibilidad de limitar las inversiones de empresas chinas en compañías estadounidenses vinculadas a «tecnología industrialmente significativa», según informó ayer “The Wall Street Journal”. Además, el Consejo de Seguridad Nacional y el Departamento de Comercio podrían poner en marcha mecanismos para ejercer un mayor control sobre las exportaciones.