11/10/2018

E7.2 experimenta con el silencio, el espacio y el tiempo entorno a Oteiza

El V Festival Internacional After Cage de música contemporánea del colectivo E7.2 propone un festival experimental en torno al silencio, el espacio y el tiempo con la figura del artista Jorge Oteiza de fondo. Sus impulsores piensan que van a «romper moldes» con «barbaridades escénicas y musicales que están dentro de lo que ahora mismo es la vanguardia».

GARA|IRUÑEA

SERIEDAD Y CALIDAD


Inspirado en elementos de la obra de Jorge Oteiza como la ubicuidad, rebeldía e incluso la intransigencia, la propuesta es para E7.2 música hecha «con seriedad y calidad» e interpretada por músicos que viven para ella.

AGENTE ACTIVO


Los conciertos que componen el festival son así «formas distintas de ver el espacio y el tiempo», en todos ellos con el público como «un agente activo».

«Experimentamos en todos los sentidos», dice Pablo Ramos, encargado de la dirección artística del festival, que se desarrolla en el Teatro Gayarre los martes 16 y 23 de octubre –arrancó el día 9–. «El riesgo es la suave línea que hay entre el éxito y el fracaso» y en E7.2 el «riesgo es constante en cada cosa que hacemos», asegura Ramos, para añadir que en esta ocasión con Oteiza como referente tienen «el tiempo como material de trabajo y el espacio como reto».

«Qué va a pasar no sabemos», pero esta incertidumbre «nos hace estar en una cuerda floja y a la vez dulce», porque «todo está pensado, preparado e investigado» para «intentar caminar por encima y por delante de nuestro tiempo, para llegar al futuro, para ver y mirar otras cosas y experimentar en campos que tienen que ver con otras cosas», precisa.

Anima al publico a acercarse al Gayarre para «sentir» y «emocionarse», no para estar sentado en una butaca sino para moverse por el teatro y ser un «hacedor» junto a los artistas de unos conciertos en los que «es posible la ruptura espacio-tiempo», aunque no ha querido avanzar más «porque nos llamaría la NASA».

Los conciertos que componen el festival son así «formas distintas de ver el espacio y el tiempo», en todos ellos con el público como «un agente activo».

Oteiza, motor inspirador

En total 15 intérpretes, 18 obras de 10 autores, dos estrenos, la colaboración de los alumnos del Conservatorio Superior de Música en los conciertos desde el sótano del Gayarre y un andamio como «ese pequeño tornillo sin él que no funcionarían el resto de cosas».

Inspirado en elementos de la obra de Jorge Oteiza como la ubicuidad, rebeldía e incluso la intransigencia la propuesta es para E7.2 música hecha «con seriedad y calidad» e interpretada por músicos que viven para ella.

Por el festival pasarán obras de autores como John Cage, Juan José Eslava, Julián Elvira, Matthew Burtner u Octavi Rumbau, se estrenarán obras de Luis Aguirre y Carolina Cerezo, se oirá a Col-lectiu Placa Base o se podrá asistir a un desfile con la última colección de Edurne Ibañez acompañada por una performance.

El festival arrancó el pasado martes con un programa centrado en el «método: investigador-cazador» y los protagonistas fueron Placa Base y Ensemble Kuraia con sendas propuestas alrededor de Oteiza, una de corte multidisciplinar, incluido un audiovisual, y la otra con música de artistas vascos con influencias del trabajo de Oteiza.

La segunda cita, que tendrá lugar el martes día 16, gira sobre la «intimidad y la proyección política desde el arte», un concierto que se podrá vivir con los ojos cerrados y en el que la percusión tendrá un papel importante, con Juan Elvira haciendo sonar el andamio y dos performance, la de Ibañez y otra de Juan José Eslava sobre Oteiza.

El último concierto (el 23 de octubre) lleva el título de «angustia: impulso religioso-rito» y será la sensación de ocupar el vació con un programa mixto de solo y ensemble con la búsqueda espiritual como elemento común, varias piezas divertidas y dos obras de encargo de Carolina Cerezo y Luis Aguirre.