16/08/2019

Seis países ofrecen acogida, pero aún esperan más de 350 rescatados

Seis países europeos ofrecieron acoger a parte de las 147 personas rescatadas por la ONG Open Arms, después de dos semanas de bloqueo. Frente a la isla de Lampedusa, los migrantes esperaban el desembarco mientras su caso es utilizado en la crisis política italiana. Otros 350 a bordo del Ocean Viking siguen buscando dónde atracar.

GAR|ROMA
0816_mun_openarms

Dos semanas después de que el barco humanitario de la ONG catalana Open Arms rescatara a 147 náufragos en el Mediterráneo, seis países de la Unión Europea se mostraron dispuestos ayer a acoger a una parte de ellos, mientras la embarcación se hallaba ante las costas de la isla italiana de Lampedusa.

Mientras esperaban a que se les asignara un puerto de desembarco, el fundador de la organización, Óscar Camps, advirtió de que las dos semanas a la deriva han hecho mella en los náufragos, muchos de los cuales están sometidos a mucho estrés y «problemas muy serios», mientras la tripulación trata de evitar intentos de suicidio y episodios de violencia.

«Francia, Alemania, Rumanía, Portugal, España y Luxemburgo acaban de indicarme que están dispuestos a recibir migrantes», escribió el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, en una carta dirigida al ministro italiano de Interior, Matteo Salvini.

«Una vez más, mis homólogos europeos nos tienden la mano», agradeció Conte, al tiempo que criticaba duramente a Salvini por su postura contraria a la acogida.

El primer ministro deploró la «concentración obsesiva» de Salvini, «reducida a la fórmula ‘puertos cerrados’», y le acusó de «colaboración desleal».

«Mi obsesión es combatir todo tipo de delitos, incluida la migración clandestina. Soy ministro para defender las fronteras, la seguridad, el honor, la dignidad de mi país», respondió el ministro ultraderechista.

«Conmigo, los puertos están y seguirán cerrados a los traficantes y a sus cómplices extranjeros. Está claro que sin esta firmeza, la Unión Europea no habría levantado un dedo, dejando a Italia ya los italianos solos», añadió.

Salvini, jefe de la ultraderechista Liga y viceprimer ministro, está endureciendo su postura frente a la migración en un momento de crisis para el Gobierno italiano desde que la semana pasada decidiera dinamitar la alianza formada hace solo 14 meses con el Movimiento Cinco Estrella (M5S).

El caso del Open Arms ha entrado de lleno en el juego político de Salvini, que busca un adelanto electoral inmediato y basa su popularidad en su dureza contra la inmigración.

El titular de Interior, que exige una rotación europea de los puertos de desembarco, firmó a principios de mes un decreto que prohibía la entrada de barcos humanitarios en aguas italianas. El miércoles, un tribunal suspendió la aplicación de este decreto, con lo que el barco se dirigió a Lampedusa.

Salvini firmó entonces uno nuevo para impedir la entrada del navío, pero este debía ser validado por la titular de Defensa, Elisabetta Trenta, integrantes del M5S, que se negó a hacerlo: «He decidido no firmar el nuevo decreto del ministro del Interior destinado a impedir la entrada, el tránsito y la parada en las aguas territoriales del barco de la ONG Open Arms», declaraba la ministra.

«He tomado esta decisión en base a sólidas razones legales, escuchando a mi conciencia. No debemos olvidar nunca que detrás de las polémicas de estos últimos días hay niños y jóvenes que han sufrido violencia y abusos de todo tipo. La política no debe perder nunca de vista la humanidad», explicó.

«Humanidad no significa ayudar a los traficantes y a las ONG», contraatacó Salvini. «Es gracias a ese supuesto concepto de ‘humanidad’ que en los años de gobierno (del partido) democrático, Italia se ha convertido en el campo de refugiados de Europa», criticó.

Mientras los migrantes a bordo del Open Arms parecen haber encontrado puerto seguro, el Ocean Viking, navío humanitario de Médicos Sin Fronteras y SOS Méditerranée aún busca dónde atracar con sus más de 350 migrantes a bordo. Ayer el barco se dirigía hacia el norte, más allá de Lampedusa y Malta.

EVACUACIÓN


El Open Arms pidió la evacuación por motivos sicológicos de los 147 inmigrantes a bordo, pero solo fue autorizada la de nueve de ellos, tres adultos y dos niños con sus acompañantes, que había solicitado de manera urgente. Miembros de la Guardia Costera italiana y un equipo médico subieron a bordo para analizar los informes médicos.