11/10/2019

Todo a la espera de un fallo que podría llegar el lunes
B.Z.
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Acertar la fecha en la que el Tribunal Supremo dará a conocer la sentencia contra el independentismo catalán se ha convertido en el deporte favorito de los periodistas especializados en tribunales. Siempre se ha dicho que la fecha límite era el 16 de octubre, día en el que Jordi Sànchez y Jordi Cuixart cumplen dos años de prisión preventiva, pero a partir de aquí la especulación tiene manga ancha.

Se habló mucho de que podría ser hoy mismo, víspera del día de la Hispanidad –lo sugirió el mismo fiscal jefe del TS, Javier Zaragoza–, pero las últimas informaciones, tanto de medios madrileños como catalanes, aseguraban que todo queda pospuesto hasta el próximo lunes, 14 de octubre. Aunque nunca se sabe, a esta hora es la fecha con la que trabajan medios de comunicación, partidos políticos y entidades sociales. Pero por si acaso, la Fiscalía ya ha hecho su trabajo esta misma semana, pidiendo al tribunal que convoque la vistilla para alargar la prisión provisional de los Jordis antes de que llegue el 16. Cualquier cosa sigue siendo posible, por lo tanto, pero si la previsión se cumple, la sentencia podría llegar el mismo día en que saquen a Franco del Valle de los Caídos. Dos por uno.

Cacofonía ininteligible

Mientras, los nervios y cierta dosis de histeria se dejan notar en todos los estamentos que componen el cuadro catalán. Ayer coleaba todavía el discurso de la víspera del jefe de la Guardia Civil, cuando aseguró que ellos también «lo volverían a hacer», en referencia al 1 de octubre de 2017 –cabría recordar que no encontraron ni una sola urna, que hirieron a cerca de 1.000 personas y que apenas cerraron un 5% de los colegios electorales–. La representación de los Mossos en el día de la Guardia Civil –con el fiscal Zaragoza presente– se levantó y se fue, haciendo saltar por los aires la supuesta buena relación que existía entre las fuerzas policiales españolas y catalanas de cara a la sentencia del 1-O.

Paralelamente, decenas de titulares pugnaban por hacerse un hueco entre las informaciones del día. Desde la suspensión de la última proposición no de ley del Parlament por parte del TC –sobre la desobediencia y la autodeterminación–, hasta la presentación de una querella por parte del president, Quim Torra, contra la secretaria de Estado de España Global, Irene Lozano. La denuncia es por prevaricación, calumnias y obstrucción a la justicia, y el fondo: los informes sobre el proceso catalán que España Global elabora.

Titulares menores de los que nadie se acordara una vez conozcamos la sentencia del Tribunal Supremo, cuando todo el protagonismo quedará en manos de la reacción que articule el independentismo, así como en la respuesta que le dé el Estado. Torra dijo el miércoles que la decisión institucional quedaría en manos del Parlament, mientras que en la calle, los CDR anunciaron una sexta columna en las marchas de la libertad. Mientras, más de 100.000 personas aguardan en el Telegram de Tsunami Democràtic las instrucciones sobre qué hacer.