Jon ORMAZABAL
Entrevista
Juan MARTÍNEZ DE IRUJO
Pelotari de Aspe

«Igual no tenía que haber jugado, pero tengo una final por delante»

La del Manomanista será la quinta final consecutiva para el de Ibero, la octava de esta modalidad en once participaciones. Los resultados le acompañan, pero los problemas en su mano izquierda le obligan a tomarse un descanso y renunciar a Sanfermines. El cuerpo le ha dicho basta. Es humano.

Desde fuera, Irujo parece haber alcanzado un excelente momento de regularidad y madurez. Sin embargo, él se ve como siempre, si no fuera por esa zurda que le está trayendo por el camino de la amargura.

Ocho finales Manomanistas y cinco finales consecutivas, ¿se convierte en una rutina?

No me puedo quejar pero bueno, quiero más, lo demás no estaría aquí y no entrenaría todos los días. De las rentas no se vive, ahora tengo una por delante, que es la mejor, porque es la que está por disputar.

¿Es la del Manomanista la final más importante del año?

Sí, sí, es el campeonato rey. Lo hemos desprestigiado un poco entre todos, hablando mal de él y por eso creo que no viene la gente al frontón, pero pocos campeonatos habrá habido en la historia como el de este año, con partidos tan igualados, tan buenos y tan peloteados.

¿Y cuáles son los motivos de ese desprestigio del que habla?

Unas veces se achaca al material, otras veces la diferencia entre unos y otros.... es que en el mano a mano es difícil que salgan partidos buenos, pero para saber lo que es eso, hace falta haberlo jugado y haber estado en la cancha.

Pero cuando sale bueno...

Se disfruta el doble. Un partido mano a mano le da mil vueltas a cualquier otro y la gente creo que también disfruta.

¿Echando un poco la vista atrás, qué ha cambiado de aquel Irujo que jugó su primera final?

Sobre todo dominas un poco más la cancha, al final tienes más experiencia y sabes estar. Este año no se puede comparar con los anteriores por cómo he jugado, que lo he hecho guardando mucho la izquierda, otros años he jugado un poco más agresivo.

¿Y cómo se llevan tres campeonatos seguidos con dolores?

Son dos con la mano, en el Cuatro y Medio tuve la desgracia de romperme el dedo de la mano derecha. Pero, al final, un deportista nunca puede estar al 100%, siempre le duele algo. En mi caso, llevo sin parar mucho tiempo, muchos años sin vacaciones, vas arrastrando y no somos máquinas. Al final es difícil salir sin ninguna molestia pero me quedo con que sabemos amoldarnos a la situación.

¿Desde cuándo no ha gozado de unas vacaciones?

Varios años. Vacaciones-vacaciones se puede decir que no tengo desde 2010. Una semana por ahí sí, pero el año pasado jugué el 17 en el Atano y el 25 en Ermua. Me fui por ahí unos días, en cuanto tienes tres o cuatro días te escapas por ahí pero no desconectas. Ahora voy a parar porque lo necesito, así no puedo seguir jugando.

¿El cuerpo le ha dicho basta?

Pensé en parar después del Parejas, pero tienes el mano a mano y no quieres renunciar. Igual no tenía que haber jugado, pero estando en la final... lo hecho hecho está, ahora tengo una final por delante. Lo que no quiero es seguir jugando así, seguir arrastrando y sufriendo.

¿Tiene calculado cuánto tiempo estará parado?

No tengo ni idea. Espero estar para finales de julio o así, pero si no puedo, no puedo. Pararé un mes y me pierdo Sanfermines, que es para mí la mejor feria de todas, pero no voy a arriesgar.

Algo hay que sacrificar...

Sí, y es difícil, nunca sabes cuándo parar. También todos somos un poco egoístas, la empresa te exprime un poco y nosotros también, porque queremos estar en todos los lados.

¿El Irujo con 18 años hubiera tomado esa decisión?

Yo creo que también, la mano te duele igual con 32 que con 18 años.

Lo digo porque parece haber alcanzado un estado de madurez. La regularidad y los resultados así parecen mostrarlo...

Es suerte también, desde que debuté, o por lo menos en los últimos seis o siete años, estoy entrenando igual que ahora. Entrenar serio y cada vez tienes más experiencia, pero ahora es el comentario que se oye sí.

Ya no se oye hablar de ese pelotari que está loco...

Ya volverá, no te preocupes. La gente, al final, hablamos mucho, yo también me incluyo, pero hablar es fácil.

Entonces, eso de que ahora juega más serio...

Es por la mano. El año pasado con Zabaleta también entraba. Hubo partidos en los que se me acusaba de jugar conservador pero hacía 16 tantos. Y ese trabajo de quitar pelotas malas creo que lo he hecho toda la vida, pero esto va por modas. Que igual he cambiado un poco el juego, pues sí, pero por necesidad. Cuando empecé el Parejas también entraba de todos los lados.

¿Los estereotipos funcionan?

Sí, pero creo que he tenido una cabeza privilegiada desde que debuté, si no, no hubiera conseguido lo que he conseguido.

¿Y qué hará en San Fermín sin tener que ir a jugar?

Disfrutar un poco y descansar. No creo que esté todos los Sanfermines en Iruñea. Luego escaparemos por ahí.

¿Y hacer eso que no ha podido durante los últimos años?

Pues el día 6 no sé si he salido alguna vez desde que soy profesional y es el mejor día del año para andar por ahí. Pero bueno, primero está la final y tampoco estoy contento, porque es algo forzado, es una lesión.

Pero es de los únicos que no pidió aplazamientos, ¿se lo planteó?

No, lo que quería era que esto acabase cuanto antes, si hubiéramos jugado el domingo pasado, mucho mejor. Al final, la mano la tengo como la tengo y se ha visto que de una semana a otra poca mejoría ha habido.

Voy al frontón, hago manos, del tres al tres la mano no me duele, pero sales a jugar y el primer pelotazo que le sueltas un poco serio, la mano se resiente.

Y no hay otra que cerrar los ojos...

Por ejemplo, el otro día contra Urruti, te acuerdas que tienes una final por delante, que si ganas pasas, y solo piensas en eso. Al final, igual somos hasta un poco masocas.

¿Le sorprende que Julen esté en la final?

Teniendo la rama que tenía, con Aimar y todos esos, claro que me sorprende, a mí y a todo el mundo. Ha hecho buenos partidos y está en la final porque se lo merece.

¿Le nota algo diferente a otros años?

Para mí la diferencia respecto a otros años es que, otras veces, para el tanto 12 o 13, pegaba un bajón y este año en el tanto 22 está como un toro, eso es lo que más destacaría.

¿Es su primera final, cree que su rival lo puede acusar?

Ya veremos. A todos nos pesa la primera final, a mí en su día sí me pesó y no estás a parejas, que te pueden ayudar, estás solo. Pero también tiene gente en casa que le puede explicar de qué va el rollo. A ver si puedo ganarle jugando él también un gran partido.

¿Tras los dos últimos precedentes, que no esté Aimar en la final le dice algo?

Cada año es diferente, este año a Aimar, por el tema de la bronquitis, no se le ha visto muy fino. Igual te digo que preferiría jugar contra Aimar porque le ha ganado Julen, al final siempre quieres jugar contra el que ha perdido. Sí, Aimar era de los máximos favoritos por los últimos años pero, al final, todos somos humanos. Aquí, como te descuides un día, te pueden ganar y tengo claro que en la final puedo ganar y, por supuesto, también puedo perder.

Volverá a jugar la final en Donostia, ¿le gusta?

Sí, sí. Yo soy de los que digo que las finales deberían rotar, pero hay muchos intereses por ahí. Tenemos que jugar donde nos manden y punto, pero es el frontón que, quitando el Labrit, que por el aforo no se pueden jugar finales, en el que más ambiente se forma en las finales.

¿Se nota la diferencia de jugar en Bilbo a hacerlo en Donostia?

Sí, la gente está más encima y sobre todo en las primeras finales, cuando eran más jóvenes y los amigos metían más bulla, a mí me encantaba jugar en Donostia por el ambiente que se crea esos días.