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Rusia y Ucrania retoman las negociaciones en Minsk

Rusia y Ucrania, junto con la OSCE, volverán a reunirse este viernes en Minsk para retomar las conversaciones iniciadas  a principios de semana. La reunión ha suscitado la esperanza para alcanzar un alto el fuego duradero entre ambas partes. Ambas partes parecen dispuestas a declarar una tregua a partir de este mediodía.

Activistas prorrusos, al sureste de Donetsk. (Anatoli BOIKO/AFP)
Activistas prorrusos, al sureste de Donetsk. (Anatoli BOIKO/AFP)

«Ucrania está cansada de la guerra y hará todo lo posible para que la paz vuelva a nuestra tierra», aseguraba este martes el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, quien se ha mostrado dispuesto a ordenar a su Estado Mayor que declare un alto el fuego hoy en las regiones de Donetsk y Lugansk.

La condición que pone es que, precisamente a partir de las 14:00 hora local (13.00 en Euskal Herria), en Minsk tenga lugar la esperada reunión del Grupo de Contacto (Ucrania, Rusia y la OSCE), que reanudó este lunes sus sesiones con presencia de representantes de los activistas prorrusos.

Poroshenko, que hacía estas declaraciones en el marco de la cumbre de la OTAN en Gales, expresaba también su confianza en que el cese de las hostilidades sea solo el primer paso para la aplicación del plan de paz.

El líder ucraniano se reunió con los presidentes de Estados Unidos, Alemania, Estado francés, Gran Bretaña e Italia, que le mostraron su apoyo frente a lo que el líder norteamericano, Barack Obama, ha tachado de «agresión rusa».

Tras los recientes reveses en el campo de batalla, como la pérdida del aeropuerto de Lugansk, el asesor presidencial, Serguéi Kunitsin, reconoció que Ucrania «está desangrada, tanto material como financiera y militarmente».

«Necesitamos un respiro. Es evidente que el conflicto va a quedar en cierta medida congelado, pero no tenemos otra salida, el país necesita una tregua», admitió.

En respuesta, los rebeldes emitían un comunicado conjunto de las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk en el que exponen su propio plan de paz y se muestran dispuestos a declarar un alto el fuego a partir de hoy.

No obstante, ponen como condición que Ucrania suspenda a partir de las 14:00 hora local los vuelos de su aviación militar sobre los territorios rebeldes.

Y han solicitado que la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) sea la encargada de supervisar el alto el fuego y la suspensión de los vuelos militares sobre Donetsk y Lugansk.

Para ello, proponen dividir la zona de conflicto en cinco sectores, en los que misiones de hasta 40 observadores se encargarían de garantizar el cese de las hostilidades entre las fuerzas gubernamentales y las milicias prorrusas.

Por último, el plan rebelde plantea abrir corredores humanitarios para el desplazamiento de los refugiados y el suministro de ayuda humanitaria por carretera y vía férrea a partir de las 09:00 hora local del domingo.

Desde el inicio de la ofensiva gubernamental contra los bastiones rebeldes en abril pasado ya ha habido varias treguas, pero estas fueron breves y respetadas a medias.