GARA LA HABANA

La ONU pone a Cuba y Venezuela como ejemplo de lucha contra la epidemia

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llamó a todos los países a seguir el liderazgo de la Alianza Bolivariana para los pueblos de América (ALBA) en la lucha contra el ébola y elogió el papel de Cuba y Venezuela por su rápida respuesta. En especial, subrayó el envío de 255 profesionales sanitarios cubanos a los países más afectados en África. El ALBA aprobó la coordinación de sus miembros en la lucha contra la epidemia.

«Instamos a los países de la región y de todo el mundo a seguir el liderazgo de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA), particularmente el de Cuba y Venezuela, quienes han dado un ejemplo encomiable con su rápida respuesta con apoyo a los esfuerzos para contener el ébola«, afirmó ayer el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en un mensaje divulgado en la inauguración de la cumbre de esta alianza sobre la enfermedad que comenzó ayer en La Habana. La cumbre extraordinaria reunió a mandatarios y representantes de todos los países que integran el grupo regional para coordinar acciones que combatan la enfermedad. En su mensaje, el secretario general de la ONU recalcó que el ébola es «un gran problema global que exige una respuesta global masiva e inmediata» y aplaudió la organización de la cumbre del ALBA.

En particular, Ban elogió «la respuesta extraordinaria» ante la epidemia que ha dado Cuba, que a principios de este mes envió una avanzada de 165 médicos y enfermeros a combatir el ébola en Sierra Leona. El presidente cubano, Raúl Castro, anunció en la misma cumbre otras dos brigadas de 91 profesionales sanitarios a los otros dos países que se encuentran en el epicentro de la epidemia.

Concretamente, Cuba enviará 53 profesionales a Liberia y 38 a Guinea Conakri, según precisó el ministro de Salud cubano, Roberto Morales. Así, Cuba «habrá enviado 255 trabajadores de primera línea al África Occidental».

«Esto es más que lo enviado por Médicos Sin Fronteras, o la Federación Internacional de la Cruz Roja, más que lo enviado por Estados Unidos, Reino Unido, más de lo que ha enviado China, es el número más elevado», destacó Ban Ki-moon en su mensaje.

Por su parte, el presidente cubano, Raúl Castro, advirtió de que «si esta amenaza no se frena y resuelve en África Occidental con una respuesta internacional inmediata, eficaz y con recursos suficientes coordinada por la Organización Mundial de la Salud y las Naciones Unidas puede convertirse en una de las pandemias mas graves de la historia de la humanidad».

Raúl Castro ofreció a los países de la ALBA y de toda América Latina la colaboración de Cuba y de los médicos de la isla que trabajan en diversos países del continente para apoyar las acciones contra el ébola, contribuir en el entrenamiento de personal sanitario y brindar asesoría. Más de 76.000 profesionales sanitarios cubanos trabajan en 39 países del mundo, y de ellos 45.952 lo hacen en 25 países de América Latina y el Caribe. En África, se encuentran en la actualidad más de 4.000 cooperantes cubanos de la salud repartidos en 32 países.

Red de respuesta rápida

Los países de la ALBA acordaron coordinar esfuerzos para prevenir y enfrentar la epidemia, «incluida la rápida prestación y utilización de la asistencia entre nuestros países, con trabajadores sanitarios y los suministros y materiales pertinentes», según un documento de 23 puntos aprobado por unanimidad.

Entre sus principales decisiones se encuentra «atender con prioridad las necesidades» de los países del Caribe, activar una red de vigilancia epidemiológica y establecer mecanismos nacionales para diagnosticar y asilar rápidamente presuntos casos de ébola.

Los próximos 29 y 30 de octubre se llevará a cabo en La Habana una reunión técnica de especialistas y directivos de los países miembros para intercambiar experiencias y concertar estrategias de prevención y enfrentamiento al ébola.

Los elogios al papel de Cuba en la lucha contra el ébola llegaron también desde Estados Unidos, donde el editorial del domingo del «New York Times», señalaba que «Cuba podría terminar jugando el papel más destacado entre las naciones que están trabajando para refrenar la propagación del virus» y consideraba lamentable que «Washington, el principal contribuyente financiero a la lucha contra el ébola, no tenga vínculos diplomáticos con La Habana».

Por su parte, la directora general de la Organización Mundial de Salud (OMS), Margaret Chan, manifestó su apoyo al bloque regional que «está haciendo lo correcto» y recordó que cualquier país con un aeropuerto internacional está en riesgo ante esta crisis «implacable» y «severa» del ébola.

Aportación venezolana

El bloque de la ALBA está integrado por Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Nicaragua, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Venezuela, en tanto que Haití forma parte del bloque como invitado permanente. En la cita de La Habana también asisten representantes de Granada y San Cristóbal y Nieves, países cuya incorporación al bloque ya ha sido aprobada.

Por su parte, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó que «hemos reaccionado a tiempo (...) y podemos decir que el ALBA ha dado un paso al frente, un paso adelante de la crisis que amenaza a la humanidad». El mandatario venezolano, quien convocó esta cumbre, consideró que la respuesta del bloque tiene que ser preventiva y recordó que tienen «experiencia para atender situaciones» y también «confianza mutua».

Coordinador de la UE

Maduro insistió además en la importancia de la cooperación para compartir conocimientos científicos y abordar la producción de medicamentos y tratamientos, así como la necesidad de mantener información y educación «certera, veraz y amplia» sobre el tema.

El presidente de Venezuela, país que junto a Cuba es fundador de la ALBA, propuso además a Costa Rica, nación que ocupa la presidencia pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), convocar una reunión inmediata de ese bloque sobre el ébola.

Venezuela contribuye con cinco millones de dólares al fondo que ha demandado la ONU para luchar contra la enfermedad, una cantidad superior a la que aportan Italia, Dinamarca, Noruega o Canadá, y diez veces más que los 500.000 dólares comprometidos por el Esetado español .

Precisamente, los ministros de Exteriores de la Unión Europea llevaron a cabo ayer otra reunión en la que también abordaron el problema del ébola, en la que acordaron nombrar un «coordinador» especial para gestionar los esfuerzos comunes en la lucha contra el virus del ébola. Su nombre se conocerá «en los próximos días», según informó el ministro de Asuntos Exteriores francés, Laurent Fabius y sus funciones serán las de «vigilar» que las acciones que se lleven a cabo a escala europea sean eficaces y que «cada país haga lo que tenga que hacer», declaró Fabius en Luxemburgo, en un receso del consejo de ministros de Exteriores. Sin embargo, fuentes europeas matizaron que el mandato para el coordinador no ha sido definido aún por los Veintiocho.

En su discusión sobre la crisis del ébola, los ministros coincidieron, además, en la conveniencia de contar con un grupo de expertos sanitarios en la reserva y de carácter voluntario, con el objetivo de que se pueda desplegar rápidamente y de forma específica en caso de crisis sanitarias. De hecho, el ministro alemán habló a su llegada a la reunión de una suerte de «cascos blancos», una misión civil capaz de dar apoyo y de actuar como plataforma para los países más pequeños.

En cuanto a la situación del personal médico internacional desplegado en los países de riesgo, la Unión Europea aplaude el compromiso de los Estados miembros y de la Comisión para «garantizar el cuidado apropiado», incluido con los recursos necesarios para su tratamiento, ya sea en el propio país o vía evacuación, en función de la opinión médica.

La evacuación deberá ser coordinada a través del centro europeo de coordinación para la respuesta urgente y podrá optar a una financiación de hasta el cien por cien con el presupuesto europeo.

Prueba definitiva a Teresa Romero para descartar el virus

Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada por ébola en el Estado español, será sometida hoy a una segunda prueba que permitirá confirmar si ha superado la infección que la mantiene ingresada en el hospital Carlos III de Madrid desde el 6 de octubre. No obstante, según el director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, Romero permanecerá ingresada para recuperarse de los daños que el virus ha causado en varios órganos, especialmente los pulmones. A pesar de que los resultados de los análisis efectuados ayer dieron negativo en ébola, Simón explicó que son necesarias dos pruebas negativas libres de tratamiento con un intervalo de 48 horas para considerar a la paciente como «no infecciosa». Además, las quince personas consideradas de alto riesgo, también en cuarentena, serán dadas de alta cuando se cumplan 21 días desde que se produjo el contacto con Romero. Otros 68 contactos de bajo riesgo permanecen en observación en sus domicilios.

En EEUU, los responsables sanitarios esperan que el final de la cuarentena ayude a relajar la ansiedad y el miedo ante una posible expansión del ébola en el país, donde algunos congresistas han pedido que se prohíban los viajes a Africa Occidental. La ausencia de nuevos casos en cinco días y el fin de la cuarentena de las 43 personas que estuvieron en contacto con el liberiano muerto en Texas suscitaban un optimismo con el aliento contenido. GARA