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Países latinoamericanos cierran filas en torno a Venezuela frente a EEUU

Países latinoamericanos cerraron ayer filas en torno a Venezuela después de que EEUU le declarara «amenaza» para su seguridad nacional, mientras se repetían las llamadas al diálogo para evitar un incremento de la tensión. Nicolás Maduro consideró que Obama ha dado el paso «más agresivo» contra Venezuela, mientras Fidel Castro denunciaba esos «brutales planes» y Rafael Correa los tildaba de «broma de mal gusto».

«Si nos tocan a uno, nos tocan a todos», señalaron ayer en una declaración conjunta los embajadores de Venezuela, Cuba, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, San Vicente y las Granadinas, Dominica y Antigua y Barbuda, países integrantes de la Alianza Bolivariana de los Países de Nuestra América (ALBA) en respuesta a la decisión del presidente de EEUU, Barack Obama, de declarar una «emergencia nacional» ante la «amenaza inusual y extraordinaria» que para «la seguridad nacional y la política exterior» de su país supone Venezuela e imponer sanciones a siete altos funcionarios.

La declaración conjunta hacía hincapié en que «Venezuela no está sola» frente al «imperialismo» y en que los problemas internos de ese país deben resolverlos los venezolanos a través del «diálogo y la concertación».

Antes de esa declaración, el Gobierno cubano calificó de «arbitraria y agresiva» la decisión de Obama y subrayó que «nadie tiene derecho a intervenir en los asuntos internos de un Estado soberano ni a declararlo, sin fundamento alguno, como amenaza a su seguridad nacional». «¿Cómo amenaza Venezuela a EEUU?», se preguntó, al tiempo que calificaba de «injerencista» la política exterior estadounidense.

El expresidente cubano Fidel Castro felicitó en una carta al presidente venezolano, Nicolás Maduro por su «brillante y valiente» discurso ante los «brutales planes» de EEUU.

Maduro, que ayer iba a solicitar a la Asamblea Nacional poderes especiales para defender la «integridad» del país, consideró que Obama ha dado el paso «más agresivo» de la historia de su país contra Venezuela y le acusó de «pasar personalmente a cumplir la tarea de derrocar» su Gobierno e «intervenir Venezuela para controlarla desde el poder estadounidense». Dijo que Obama se ha «metido en un callejón sin salida» y subrayó que «una amenaza para el pueblo de EEUU son ustedes, lo que deciden invadir, matar y financiar el terrorismo en el mundo».

«Acciones ilegítimas»

Por su parte, el Gobierno de Ecuador llamó de EEUU a respetar la soberanía de Venezuela y criticó las «acciones ilegítimas» que afectan la estabilidad en ese país. Su presidente, Rafael Correa, tildó de «broma de mal gusto» la decisión de Obama y señaló que recuerda «las horas más oscuras de América Latina, cuando recibíamos invasiones y dictaduras impuestas por el imperialismo». «¿Entenderán (en EEUU) que Latinoamérica ya cambió?», se preguntó.

Su homólogo, Evo Morales, reclamó la convocatoria «de emergencia» de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), así como la actuación de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (Celac) para «defender» a Venezuela y dar una respuesta «en bloque».

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, censuró la «arrogancia y soberbia» estadounidense.

El secretario general de la Unasur, Ernesto Samper, consideró que las sanciones impuestas por EEUU y la decisión de Maduro de solicitar una Ley Habilitante contribuyen a «radicalizar los ánimos» en medio de «la situación ya polarizada que se vive en Venezuela», e insistió en la necesidad de buscar un acercamiento. «Nosotros lo que creemos es que hay que buscar salidas, porque esta campaña que se está incrementando de recriminaciones, de insultos, de juicios públicos de responsabilidades que no llegan a ninguna parte», apuntó.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, afirmó que el Consejo Permanente del organismo debe analizar «ya» el enfrentamiento «con un espíritu constructivo», y apeló al diálogo. Insulza dijo que no quiere interpretar los argumentos de EEUU, sino que las partes expliquen sus posiciones en el seno del Consejo, pero precisó que le llamó «la atención» la decisión de Obama de «darle una cierta calificación a Venezuela».

Las embajadas venezolanas denunciarán «la agresión imperialista»

La canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó ayer de que ha instruido a todas las misiones diplomáticas del país a que denuncien la «agresión imperialista» de EEUU, mientras la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) pedía a los venezolanos que cierren filas frente al ataque de EEUU, al que acusó de impulsar «desmesuradas acciones injerencistas e imperialistas».

Rodríguez aseguró que considerar a Venezuela una amenaza para la seguridad nacional estadounidense «solo pretende justificar el intervencionismo imperialista» y aseguró que «la diplomacia bolivariana de paz se desplegará por todos los rincones del mundo para denunciar este intento de quebrantar la paz en nuestra patria». En su cuenta de Twitter anunció que mostrarán «evidencias de cómo personajes del oscurantismo imperial armaron esta patraña intervencionista ajena al derecho internacional».

Por su parte, la FANB instó a hacer causa común en defensa de la soberanía del país. Tras declarar su «vocación pacifista» y su «irrestricta lealtad» a Nicolás Maduro, insistió en que Venezuela es «un país pacífico» que promueve un «Estado democrático, social, de justicia y de derecho», por lo que calificó de «absurda y carente de cualquier sustento jurídico» que se califique al país en los términos en los que lo hizo Barack Obama. «Acciones de esta naturaleza no son más que un subterfugio tras el cual se esconden oscuros intereses de grupos de poder internos y externos que pretenden socavar las bases de nuestra gobernabilidad y estabilidad política y social», sostuvo. GARA