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Gasteiz

Urkullu tilda de «revolucionaria» la Vía Vasca de EH Bildu y prefiere el «pacto con el Estado»

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha alertado de que la Vía Vasca que propone EH Bildu es un proceso «revolucionario» y de «insumisión» ante las instituciones, que tan sólo genera «incertidumbre e inestabilidad». Por ese motivo, frente a esta propuesta de la coalición soberanista se ha reafirmado en su proyecto para incrementar el autogobierno desde «el respeto a los procedimientos democráticos establecidos».

Urkullu. (Juanan RUIZ / ARGAZKI PRESS)
El lehendakari Iñigo Urkullu, en una imagen de archivo. (Juanan RUIZ / ARGAZKI PRESS)

Urkullu ha respondido de esta forma a una interpelación que le ha planteado el representante de EH Bildu Pello Urizar en el pleno de control que celebra este viernes el Parlamento de Gasteiz.

Urizar ha defendido la propuesta de Vía Vasca que defiende su formación para que los vascos puedan «decidir por sí mismos» sobre todas las cuestiones que afectan a su futuro. Ha argumentado que, frente a las «injerencias» externas que consolidan un modelo «injusto» y que acrecienta las diferencias entre ricos y pobres, Euskal Herria debe tener capacidad para diseñar su propia modelo.

Además, ha reprochado al lehendakari que insista en que los cambios deban basarse en acuerdos «bilaterales» con el Gobierno de Madrid. «El PP y el PSOE ya han dejado claro que no habrá cambio; es la hora de hacer nuestro propio camino».

El lehendakari, por el contrario, ha censurado las bases sobre las que se asienta la Vía Vasca y ha subrayado que lo que plantea EH Bildu es «un proceso revolucionario» que incluye «actos de desobediencia e insubordinación» respecto a las instituciones, «incluidas las propias, como este Parlamento o el Gobierno vasco. Esta no es la vía vasca; es la vía revolucionaria, un itinerario incierto de inestabilidad política y social».

El lehendakari ha defendido la necesidad de alcanzar un acuerdo interno entre «las cuatro sensibilidades políticas» en el seno de la Ponencia de Autogobierno del Parlamento vasco, para luego someter dicho acuerdo al «refrendo» de la ciudadanía y a «un pacto posterior con el Estado».

Urkullu ha defendido la necesidad de «avanzar en términos de más soberanía y validar el derecho a ser consultados sobre la vertebración política respetando los procedimientos democráticos establecidos».