Ainara LERTXUNDI
DONOSTIA
Entrevista
OMAR GARCÍA
ESTUDIANTE SUPERVIVIENTE DE LA MASACRE DE IGUALA

«Los países de Europa son cómplices de lo que está ocurriendo en México»

El mexicano Omar García ha recorrido varios países de Europa para romper el silencio en torno a violaciones de derechos humanos en México y exigir la verdad sobre los 43 compañeros desaparecidos en Iguala. Desde su condición de estudiante y superviviente, afirma que no cesarán en su lucha porque no desean pasar a «los libros como unos desaparecidos más».

Omar García logró sobrevivir a la masacre en la que desaparecieron 43 de sus compañeros de la Escuela Normal de Ayotzinapa. Otros tres murieron en el acto y dos resultaron heridos de gravedad. Nunca olvidará aquel 26 de setiembre de 2014, cuando sobre las 19.30 recibió la llamada de un compañero alertándole de que la Policía les estaba disparando en Iguala, adonde «habían ido a hacer una colecta. Enseguida me organicé con otros compañeros para ir al lugar indicado e intentar calmar la situación y saber del por qué de la agresión».

Pero al llegar, vieron los cristales rotos y las ruedas pinchadas del autobús que transportaba a los estudiantes, y sangre en su interior. «De repente, escuché disparos. Aproveché un momento en el que parecía que paraban para reponer los cargadores y salí corriendo. Sentíamos miedo y rabia porque los militares que después llegaron a la zona nos impedían llamar y recibir llamadas. A los compañeros que recibían alguna llamada les prohibieron decir que estábamos en sus manos. Nos fotografiaron a todos, incluso a un compañero que estaba gravemente herido. Nos decían ‘callénse, ustedes se lo buscaron’».

García cursaba segundo año cuando ocurrieron los hechos. Entre abril y mayo visitó junto a Eleucadio Ortega, padre de uno de los desaparecidos, y el defensor de derechos humanos Román Hernández, varias ciudades europeas –entre ellas Oslo, Madrid, Barcelona, Zaragoza y Berlín– para denunciar lo ocurrido y la complicidad de algunos países de la Unión Europea, que en los últimos meses han recibido con todos lo honores al presidente Peña Nieto, quien el pasado día 12 se reunió en Bruselas con los presidentes de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y del Consejo Europeo, Donald Tusk, para actualizar el tratado de libre comercio entre la Unión Europea y México.

«Por cada eurodiputado que se levanta para reclamar respeto a los derechos humanos, se levantan diez pidiendo respeto a las inversiones», criticó García en una de las múltiples ruedas de prensa que ofrecieron.

En la entrevista concedida a GARA, incide en que «las relaciones internacionales no pueden seguir en los parámetros actuales, ignorando la violación de derechos humanos sistemática en México». «No queremos pasar a los libros de historia como lo hicieron los compañeros estudiantes en 1968. Exigimos que el problema se termine de una vez; debemos presionar a quien sea necesario para parar ya este problema», remarca. Se pregunta «por qué el pueblo tiene que pagar una guerra con muerte mientras ellos se codean con los narcotraficantes y las mafias empresariales».

¿Cómo describiría el ambiente que se vive en la Escuela Normal de Ayotzinapa?

Nuestra escuela atiende a una población campesina de escasos recursos. El ambiente transciende lo estrictamente académico; es de participación, de ayuda a las comunidades y de conciencia social. No somos meros estudiantes. Es una escuela que ha ayudado a organizaciones y colectivos de la sociedad civil y que se ha solidarizado con todas las luchas desde 1935. Es una escuela permanentemente en lucha. Si unos campesinos tienen problemas en una región de nuestro Estado, nosotros vamos y les ayudamos. Como maestros contribuimos a nuestras comunidades. Toda esta actividad incomoda en cierta manera a los gobernantes. Por ejemplo, cuando están en campaña los maestros rurales se encargan de dar información mucho más allá de la imagen que desean proyectar los candidatos. Nosotros cuestionamos y eso molesta.

¿Qué dimensiones adquiere este ataque contra estudiantes?

Lo ocurrido en Iguala refleja lo que pasa a todos los niveles de gobierno en México. En el país se ha extendido la presencia de las mafias, no solamente el narcotráfico, sino también mafias económicas, políticas y empresariales. Nuestra democracia se ha convertido en una gran empresa. Lo de Iguala refleja la corrupción y connivencia del Gobierno con el crimen organizado. Personas como José Luis Abarca abundan en México. Siete de cada diez municipios están coludidos con el narcotráfico o controlados por éste. Es una situación realmente grave.

¿Qué factores han propiciado llegar a esta situación?

Intereses extranjeros nos han empujado a esta situación. Si compararnos con Colombia y Brasil, México tiene importantes reservas de recursos naturales. Es uno de los corredores más grandes por los cuales transitan las mercancías legales e ilegales. Dado que en México existe un fuerte movimiento subversivo que se opone a este tipo de políticas, creemos que lo ocurrido en Iguala obedece a esta política de terror que van aplicando a los países para que cedan sus recursos naturales.

¿Siente miedo?

¿Miedo? No. Quienes sobrevivimos esa noche, vivimos como si ya hubiéramos muerto, en serio. Si tuviéramos miedo, no hubiéramos abierto la boca; nos hubiéramos quedado escondidos, atrás, para que nadie nos vea. No tenemos miedo, tenemos responsabilidad con nuestros compañeros y la situación en México. Vamos a seguir hablando y denunciando a menos que nos corten la cabeza o la lengua. Mientras eso no suceda, vamos a seguir hablando y denunciando. No hay manera de pararnos, si no es de la forma en la que ellos ya conocen. Y si lo van a hacer, que lo hagan.

¿Cómo reaccionó la comunidad tras los ocurrido?

Antes del 26 de setiembre había mucho miedo. Los propios militares amenazaban a todo aquel que se atrevía a poner una denuncia o les denunciaba diciéndoles que les iba a ir peor. Pero, a partir de lo de Iguala, la gente dijo «ya basta». Muchísima gente se levantó y aunque ahora es una guerra entre nosotros y el Estado por mantener la opinión pública a nuestro favor, muchos abrieron los ojos y nunca más los volverán a cerrar.

¿Cuál es el objetivo de la gira que han realizado por Europa y también por Latinoamérica?

Somos conscientes de que el problema es muy grande y nosotros, pequeños. Tenemos que esforzarnos y crear redes de solidaridad internacional para que se puedan hacer eco de lo que está sucediendo y puedan contribuir al cambio. Gratitud para todas las personas que han salido junto a nosotros durante estos ocho meses; eso es grande. El no sabernos solos nos da fuerza. Tenemos la razón y en algo tenemos que contribuir al cambio para que estas cosas no se vuelvan a repetir. Lo que nosotros hayamos vivido o sentido en lo personal, no importa tanto. Importa mucho más lo que está en juego; si este problema no se resuelve siendo uno de los que mayor difusión han tenido en México, mucho menos se van a resolver el resto de problemas. Hay gente gritando en México que nadie escucha; gente protestando y defendiendo sus territorios que nadie ve, y nosotros hemos venido a hablar de todo eso. Las familias pobres en México no pueden sobrevivir sin el hijo al cual con tanto esfuerzo han enviado a la escuela y se lo arrebatan. Hoy en México cualquier persona puede ser un objetivo; rico, pobre, católico, testigo de Jehová, hombre, mujer, niño o adulto. A los datos nos remitimos. Estamos ante un problema tremendo, peor que la dictadura argentina o de otros países latinoamericanos donde se justificaba porque había dictaduras militares. En México no hay dictadura. Entonces, ¿cómo se explican los casi 25.000 desaparecidos y los 150.000 asesinados de los últimos años? ¿Cómo pueden explicarse? ¿Por qué el pueblo tiene que pagar una guerra con muerte mientras ellos se codean con los narcotraficantes y las mafias empresariales?

¿En qué medida puede ayudar la sociedad civil europea a vuestra causa?

Quisiéramos que, al menos, se conozca lo que ocurre porque existe un silencio cómplice. El próximo 14 de julio, Francia rendirá todo tipo de honores al presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, como si no se estuvieran produciendo graves violaciones de derechos humanos. En Gran Bretaña, fue recibido con todos los honores, alojándose con su esposa en Buckingham Palace. Lo mismo en España e Italia. Los países de Europa son cómplices de lo que está pasando en México. El helicóptero derribado hace unas semanas en Jalisco era francés; las armas que se accionaron contra nuestros compañeros eran de origen alemán. Los tratados e intereses que tiene la UE con México sobrepasan los intereses que pudieran tener en materia de respeto a los derechos humanos. Y eso es muy grave. Nosotros no estamos dispuestos a seguir guardando silencio en ese sentido; las relaciones internacionales no pueden continuar así. Ustedes, como medio y sociedad que también se han opuesto a este tipo de políticas, deben sensibilizarse y ayudarnos, porque no se puede pasar por alto un crimen de Estado cometido contra estudiantes. No queremos pasar a los libros de historia como lo hicieron los compañeros estudiantes en 1968. Exigimos que el problema se termine de una vez; debemos presionar a quien sea necesario para parar ya este problema.