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ISLAMABAD

El Gobierno afgano y los talibán comienzan negociaciones oficiales

Representantes del Gobierno afgano y los insurgentes talibanes se reunieron el martes en Pakistán, en un primer encuentro oficial, tras las precedentes en Qatar. El reconocimiento oficial por parte de Kabul lo convierte en un primer paso para avanzar un proceso de paz, sin bien todavía con numerosas incertidumbres.

Representantes del Gobierno de Kabul y de los insurgentes talibán se reunieron el martes en Pakistán en el primer encuentro «oficial», un paso que puede avanzar conversaciones de paz después de un conflicto de más de 13 años.

El Ejecutivo paquistaní confirmó que una delegación del Gobierno afgano, liderada por su viceministro de Asuntos Exteriores, Hekmat Kazari, se reunió con los talibanes en Muree, cerca de Islamabad.

El encuentro se prolongó durante toda la noche hasta el amanecer y concluyó con el sehri, la tradicional comida antes del alba de los musulmanes durante el mes de Ramadán.

Islamabad precisó que estuvieron presentes observadores chinos y estadounidenses. El primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, calificó la reunión de «avance» en este conflicto.

«Los participantes intercambiaron sus puntos de vista sobre la manera de restablecer la paz e iniciar la reconciliación en Afganistán», explicó el Ministerio de Exteriores paquistaní, y agregó que se celebraría una segunda ronda después del Ramadán, que termina al final de la próxima semana.

El Gobierno afgano y representantes talibanes ya se habían reunido varias veces en los últimos meses en Qatar, China y Noruega, pero es la primera vez que Kabul reconoce públicamente que uno de sus ministros negocia directamente con sus enemigos.

El propio Ejecutivo afgano habló del «comienzo oficial de las negociaciones», y lo calificó como «un primer paso» hacia «una paz duradera« en un país asolado por 35 años de guerra casi ininterrumpida, y agradeció la cooperación de Pakistán, China y Estados Unidos. Según el periodista paquistaní Rahimullah Yousufzai, aunque los contactos se encuentren en un «estadio preliminar», la reunión de Muree no deja de ser un acontecimiento importante para el proceso de paz afgano, pero advierte de que «todavía hay dos o tres elementos por aclarar», como cuál puede ser el plan de paz y si las diferentes facciones talibanes aprueban estas negociaciones. Las actuales divisiones entre los insurgentes que combaten en Afganistán y los cuadros más antiguos, refugiados en Pakistán o Qatar, han frenado las iniciativas de paz de los últimos años. El mando central talibán, refugiado en Pakistán, no comentó el encuentro. En cambio, sí se felicitaron el expresidente afgano, Hamid Karzai –conocido por su relación conflictiva con Pakistán, al que acusa de apoyar a los talibán–, y la misión de la ONU.

Según Yousufzai, la delegación talibán estuvo compuesta por cuadros que habitualmente viven en Quetta y sus alrededores. La prudencia talibán se explica también por sus complicadas relaciones con Islamabad. Pakistán, que ayudó a crear el movimiento talibán en los años 90, ha sido acusado de instrumentalizar este movimiento para defender sus intereses en Afganistán y luchar contra la influencia de su rival indio, aliado del Gobierno de Kabul.

Desde que fueran derrocados a finales de 2001, muchos líderes talibanes se refugiaron en el país vecino y viven bajo la estrecha vigilancia de Islamabad. Pero una parte acusa a las autoridades de Pakistán de orquestar un proceso de paz guiadas por sus propios intereses.

 

Ataques insurgentes en Kabul

Las conversaciones no reducen el conflicto en Afganistán. El pasado martes un atentado contra fuerzas de la OTAN y otro contra los servicios de espionaje mostraron la dimensión de la ofensiva insurgente, que ataca más allá de su feudo en el sur del país y actúa cada vez más en Kabul. El primer ataque se produjo en el distrito de Shah Shahid, al sudeste de la capital y provocó heridas a tres personas, ninguna de ellas militar, según la OTAN. Una hora más tarde, un kamikaze en una moto se inmoló ante una sede de los servicios de Inteligencia y mató a un guardia. Por otro lado, los talibanes se han hecho con el control de alrededor de 60 localidades en la provincia de Faryab (norte) durante los últimos dos días, según el presidente del consejo provincial, Abdulbaqui Hashemi, y los combates han provocado que alrededor de 3.000 familias hayan abandonado sus viviendas. El gobernador interino de Faryab, Abdulsatar Barez, confirmó la situación, pero la calificó de «retirada táctica» de las fuerzas de seguridad.GARA