NAIZ
TOKIO

Abe reitera las «sinceras disculpas» por las agresiones de Japón en la II Guerra Mundial

El primer ministro japonés, Shinzo Abe, ha reconocido el «daño y sufrimiento inconmensurables» provocados por las fuerzas japonesas a la población civil durante la II Guerra Mundial en su discurso de conmemoración del 70 aniversario de la capitulación de ese país.

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, durante su alocución. (Toru YAMANAKA/AFP PHOTO)
El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, durante su alocución. (Toru YAMANAKA/AFP PHOTO)

En una declaración calculada al milímetro, Abe ha mantenido la postura apologética iniciada en 1995 por el entonces primer ministro japonés, Tomiichi Murayama, pero a diferencia de su predecesor, Abe ha rechazado emplear términos como «dominio colonial y agresión».

«Insistimos a la hora de comunicar nuestros más profundos remordimientos y nuestras disculpas más sinceras», ha hecho saber el primer ministro.

«Nuestro país infligió un daño y sufrimiento inconmensurables a gente inocente, y cada vez que reviso este hecho tan obvio, incluso ahora, me quedo sin habla y mi corazón se llena de la más absoluta tristeza», declaró Abe.

«Y para manifestar estos sentimientos a través de acciones concretas, hemos grabado en nuestros corazones las historias de sufrimiento de la gente de Asia, como nuestros vecinos. Así se han posicionado gobiernos anteriores de este país y se trata de una postura que permanecerá incólumne en el futuro», ha añadido.

Abe ha reinterado así las disculpas por las atrocidades cometidas por Japón en China y Corea del Sur durante el conflicto.

«Debemos aprender las lecciones del pasado y mirar hacia el futuro», ha dicho Abe, quien ha añadido que «no debemos permitir que las futuras generaciones (...) estén predestinadas a disculparse» por los actos bélicos cometidos por Japón.

Durante estas contiendas «se perdieron incontables vidas de jóvenes con el futuro por delante. Muchas mujeres vieron su honor y su dignidad gravemente dañados», ha señalado Abe.

Estas palabras podrían considerarse una referencia indirecta al uso de esclavas sexuales por parte del Ejército imperial nipón durante la ocupación de Corea, un asunto que ha generado desencuentros diplomáticos entre Tokio y Seúl desde la llegada del actual primer ministro al poder a finales de 2012.

Hace dos días, por ejemplo, cientos de personas se concentraron ante la Embajada de Japón en Seúl para pedir al Gobierno japonés que incluyera una mención explícita a las «mujeres de confort», un eufemismo que describió a miles de surcoreanas violadas en burdeles y barracones militares de las fuerzas ocupantes japonesas.