
En un acto celebrado en el Palacio de La Moneda, sede presidencial bombardeada por la fuerza aérea aquel 11 de setiembre de 1973, la mandataria chilena, Michelle Bachelet, ha destacado los avances logrados desde el regreso de la democracia, aunque ha reconocido que todavía queda mucho por hacer.
«Aún faltan seres queridos cuyo paradero debemos saber. Aún falta verdad por conocer y justicia por aplicar. Debemos derribar los muros del silencio que nos impiden avanzar», ha dicho la dirigente durante una ceremonia en la que se ha recordado la figura de Salvador Allende.
En el acto, que se ha prolongado durante casi dos horas y que ha congregado a unas 3.000 personas en el Patio de los Cañones de la sede presidencial, la jefa de Estado, que estuvo detenida y fue torturada durante la dictadura, ha destacado que las cuatro décadas después del golpe «no han sido fáciles» para la sociedad chilena.
Según Bachelet, a pesar de todo el dolor sufrido, «Chile es mucho más fuerte que ayer», pues ha aprendido que «el diálogo vale más que el enfrentamiento y el encuentro más que la distancia».
«Todos nuestros actos deben fortalecer la convivencia democrática porque sin ella no será posible enfrentar las grandes tareas que tenemos por delante», unas palabras que, más allá del contexto del golpe de Estado, cobran un sentido especial por el crispado clima político que existe en el país.
Entre los invitados a la ceremonia ha estado Isabel Allende, presidenta del Partido Socialista e hija del fallecido presidente; antiguos colaboradores de su Gobierno (1970-1973), los exmandatarios Ricardo Lagos y Eduardo Frei y parlamentarios, así como otros miembros de la familia Allende.
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia ha sido cuando Bachelet, acompañada por Isabel Allende y miembros de la familia del fallecido presidente, han depositado una ofrenda floral en el Salón Blanco del palacio presidencial, que recrea el lugar en el que Allende se suicidó.
El acto, que ha empezado con una plegaria, ha finalizado con un homenaje a los 38 funcionarios, colaboradores y escoltas de Salvador Allende que murieron defendiendo el Palacio de La Moneda y la democracia el 11 de setiembre de 1973.
El ministro chileno de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, quien ha asistido al acto, ha dicho a Efe que estas ceremonias son muy importantes para «poder mirar al futuro sin olvidar el pasado».
Asimismo, ha hecho un llamamiento a la convivencia democrática, subrayando que «siempre es necesario reforzar la democracia» y ha recalcado la necesidad de «buscar los consensos y diálogos» necesarios para mantenerla.
La nieta de Allende, Marcia Tambutti, directora de ‘Allende, mi abuelo Allende’, el galardonado documental que se adentra en la realidad familiar más íntima del líder chileno, ha explicado a Efe que este aniversario del golpe ha sido «más duro que los anteriores», pues la cinta la acercó mucho más a la figura de su abuelo.
Fuera del Palacio de la Moneda, Agrupaciones de Familiares de las Víctimas, junto con otras organizaciones de derechos humanos, se han congregado frente a la estatua de Salvador Allende y la puerta por la que el mandatario acostumbraba a entrar y salir de la sede presidencial, para rendir homenaje a los caídos durante el golpe.
Miguel Farías, uno de los supervivientes de la seguridad personal de Salvador Allende, quien el día del golpe tuvo que defender la residencia del presidente, ha declarado a Efe que lo ocurrido en esa fecha fue una «traición» y «el inicio de un retroceso que aún no se ha detenido».
«Muchos de los supervivientes que luchamos hasta el final nos sentimos hoy menospreciados. Ninguno de los gobiernos nos ha tenido en cuenta y hoy estamos enfermos, viejos y solos», ha denunciado.
El dirigente de la coordinadora de expresos políticos, Enérico García Concha, ha asegurado que los distintos gobiernos no han sabido «cerrar definitivamente los procesos», por lo que la lucha por los derechos humanos sigue siendo «totalmente necesaria».
«Vamos a seguir luchando tanto tiempo como sea necesario porque en Chile aún falta que se haga justicia y salga definitivamente toda la verdad», ha sentenciado.

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