
Las condenas responden a delitos como «participación en manifestaciones ilegales», «resistencia a la autoridad», «daños a la propiedad pública» o «ensuciar lugares de oración».
De los 255 acusados, 244 han sido condenados (siete de ellos extranjeros), siete han sido absueltos y cuatro tendrán un juicio aparte.
La Fiscalía había pedido penas de entre uno y siete años, pero finalmente las sentencias han sido menores.
Ninguno de los condenados tiene que ingresar en prisión, al suspender el tribunal la ejecución de las penas en algunos casos y conmutarla por multas económicas en otros.
Las protestas de Gezi arrancaron en los últimos días de mayo de 2013 como oposición ecologista contra una reforma urbanística en el centro de Estambul, pero se convirtieron rápidamente en una oleada de manifestaciones antigubernamentales de enorme envergadura en todo el país.
Fueron las mayores protestas en décadas, impulsadas por una corriente antiautoritaria y laica contra el Gobierno turco, al que los participantes acusaban de actitudes dictatoriales.
Ocho manifestantes murieron durante los meses de protesta, algunos por disparos de la Policía, otros por impactos de botes de humo, atropellos, apaleamientos o inhalación de gases lacrimógenos.

La Audiencia Nacional ordena el ingreso en prisión de Arantza Zulueta y Jon Enparantza

La adicción a la pregabalina no para de crecer en los márgenes

Expectación tras hallarse un planeta similar en tamaño y órbita a la Tierra

Dos años de prisión para el jefe de operaciones de la Ertzaintza en Durango por corrupción
