
El documento, titulado «I ara què? Fil a l'agulla», recoge «los mínimos que consideramos imprescindibles, como suelo ético y político, para un acuerdo de bases que garantice, desde el primer minuto, que el presente y el futuro ya no se parecerán al pasado».
La formación independentista subraya en un comunicado que «nunca firmamos cheques en blanco, a nada ni a nadie, ni siquiera a nosotros mismos», y matiza que el documento «no es el programa político de la unidad popular, ni los máximos programáticos, por los cuales seguiremos trabajando sin renunciar».
La CUP explica que la negociación se basa en tres ejes indisociables y fundamentales, que son «la ruptura democrática, un plan de choque de emergencia y urgencia social y un proceso constituyente popular y no elitista».
Y recuerda que desde el primer momento advirtió de que «la clave era el qué, el cómo y el cuándo antes de abordar un quien que debería ser –a nuestro criterio y juicio– necesariamente coral, colegiado y asociado; un país, ya, de todas y todos».

La Ertzaintza deja impune la desaparición del test de drogas del hijo de un jefe policial

Mueren tres esquiadores, uno vasco, por un alud junto a los ibones de Brazato (Panticosa)

El actor Sambou Diaby, expulsado de un bar de Bilbo acusado de mantero: «Aquí no puedes vender»

La exposición temprana a pantallas se relaciona con cambios cerebrales en la adolescencia





