El Estado francés celebra hoy la segunda vuelta de las elecciones regionales después de que el pasado domingo el Frente Nacional (FN) de Marine Le Pen obtuviese la victoria en seis de las trece regiones. Los buenos resultados cosechados por la extrema derecha ya se venían anunciando en las encuestas, y se reafirmaron tras los atentados del 13 de noviembre en París.
Se trata de la primera vez que el FN está presente en todo el territorio en la segunda vuelta de unos comicios regionales. El partido de Marine Le Pen aspira hoy a conquistar alguna región y escapar así de su limitación histórica, de las superar el 50% de los votos en una segunda ronda. Así sucedió en las departamentales del año pasado, cuando tras ser el partido más votado en la primera vuelta no logró ninguna circunscripción. A la espera de lo que suceda, una victoria supondría para la extrema derecha un paso que le serviría de trampolín para las presidenciales de 2017.
La participación será uno de los factores decisivos para consolidar o no los resultados del FN. Y es que, tratándose de unas elecciones que tradicionalmente no atraen al electorado, la participación en la primera vuelta fue del 51%. Una mayor movilización del electorado –los sondeos auguran que ascenderá a un 53%– podría variar la tendencia marcada el pasado día 6.
Asimismo, los movimientos de la izquierda tras la primera vuelta podrían influir en los resultados. El Partido Socialista (PS) de François Hollande anunciaba a principios de semana su retirada en tres de las seis regiones donde Le Pen salió vencedora para pedir el voto a favor de la derecha. En las otras tres regiones, el PS mantiene su candidatura con el objetivo de sumar los votos de ecologistas y otras formaciones a su izquierda.
Dos objetivos principales
Dichos factores hacen imprevisibles los resultados en aquellas regiones donde más ajustados aparecen los sondeos. Es el caso de los dos principales objetivos del FN, la del Norte Pas-de-Calais Picardie, donde Marine Le Pen superó el 40% de los votos y donde el PS ha retirado a su candidato para pedir el voto para el derechista Xavier Bertrand; y la de Provenza Alpes y Costa Azul, el tradicional feudo de la extrema derecha, donde Marion Maréchal Le Pen, sobrina de Marine, aspira a vencer tras obtener el 40,6% de los votos en la primera vuelta. En dicha región, el PS también anunció su retirada en favor de la derecha.
Con todo, las encuestas indican que el Frente Nacional tocó techo en la primera vuelta, por lo que tiene poco margen de mejora en la segunda. Otra de las incógnitas está en el derechista Los Republicanos de Nicolas Sarkozy, que ha rehusado retirarse para frenar el ascenso de la ultraderecha allí donde había quedado en tercera posición.

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