
Cuatro de los voluntarios afectados presentan problemas neurológicos cuya gravedad no ha sido especificada y la quinta no tiene síntomas pero fue ingresada por precaución, ya que pertenecía al mismo grupo de voluntarios.
Todos esos pacientes son hombres de entre 28 y 49 años, que participaron en un estudio efectuado por el laboratorio francés Biotrial para el grupo farmacéutico portugués Bial en busca de un medicamento para tratar problemas motores y de ansiedad ligados a enfermedades neurodegenerativas.
Lo ocurrido tuvo lugar en la primera fase de ese ensayo terapéutico que ha sido interrumpido, en la que se suministró a 90 voluntarios sanos la molécula BIA 10-2474, que no contenía cannabis ni extracto de éste, pese a lo afirmado en un primer momento en los medios.
Los afectados pertenecían al mismo grupo, recibieron la misma dosis, empezaron a tomar esa molécula el pasado 7 de enero y lo hicieron de forma repetida, a diferencia del resto de «cobayas» humanas.
Las otras 84 personas han sido contactadas y diez de ellas ya han sido sometidas a exámenes médicos complementarios, que según el hospital de Rennes no han detectado las «anomalías clínicas y radiológicas» observadas en los pacientes hospitalizados.

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