GARA
TULKAREM

Una niña palestina de 12 años queda en libertad tras más de dos meses en prisión

Las autoridades israelíes excarcelaron el domingo a Dilma al-Wawi, de tan solo 12 años, tras haber pasado dos meses y medio en prisión. El 18 de febrero, un tribunal militar la condenó a cuatro meses y medio de cárcel por tratar de apuñalar a dos soldados israelíes en Cisjordania y por estar en posesión de un cuchillo, escondido al parecer debajo de su camiseta.

Al-Wawi, detenida el 9 de febrero, era la palestina más joven en prisión. En el puesto de control militar de Jubara, en el distrito de Tulkarem, la aguardaban además de sus familiares, el alcalde de Tulkarem, Issam Abu Bakr, y el director del Comité para Asuntos de Prisioneros, Issa Qaraqe. «El arresto de niños es un crimen contra la Humanidad», denunció Bakr, quien acusó a Israel de «violar la dignidad de los niños y su derecho a vivir». Qaraqe remarcó que «Israel ejerce los más horribles métodos de presión y tortura contra los niños palestinos».

Durante su detención permaneció en una prisión ordinaria junto a adultos, denegándole el acceso a trabajadores sociales, según informó la agencia de información palestina Ma´an.

El 11 de abril, su abogado, Tariq Barghouth, anunció que la solicitud de puesta en libertad anticipada para la niña, «la palestina más joven jamás encarcelada», había sido aceptada.

«Estoy contenta de estar de nuevo en casa. He echado de menos a mis compañeros de clase, a mis amigos y familia», manifestó en declaraciones recogidas por Associated Press.

430 menores encarcelados

En la actualidad, según una información del periódico israelí “Haaretz”, que cita fuentes del Servicio Penitenciario israelí, hay 430 menores palestinos en prisión. En setiembre, eran 170. El 54% (238) permanecerán detenidos hasta la edad en la que puedan legalmente ser procesados. Siete de ellos fueron arrestados sin imputárseles ningún cargo, incluido un menor que aún no ha cumplido 16 años.

El coordinador de datos de la ONG B'Tselem, Itamar Barak, criticó duramente la política israelí de encarcelar a menores de edad. «Es un sistema opresor que se basa únicamente en el encarcelamiento. No hay ningún intento de ofrecer alternativas a la cárcel», remarcó en declaraciones a “Haaretz”.

«La cuestión es qué aprende de la vida, del mundo y del conflicto israelo-palestino un niño de 14 ó 16 años que pasa un año en la cárcel. Lo único que hace es devolverle a un ciclo de violencia», remarcó.