
Miguel de la Quadra-Salcedo, entre otras facetas, fue un deportista de alto nivel que en 1956 llegó a batir el récord mundial de jabalina, con una modalidad que se hizo conocida como «jabalina vasca», aunque nunca fue homologado. Lo había logrado con la técnica giratoria del lanzamiento de barra vasca que, por un movimiento rotatorio sobre sí mismo antes de soltar el instrumento, aprovechaba la fuerza centrífuga para alcanzar largas distancias. De hecho, pulverizó todos los records que hasta ese momento ostentaban los deportistas nórdicos. Para ello contó con el consejo del palankari vizcaino Félix Erauskin, y batió por 20 metros el récord mundial, cuando la plusmarca rondaba los 80.
La nueva modalidad introducida por De la Quadra-Salcedo suscitó la protesta de los contrincantes deportivos y aunque tenía previsto acudir a los lanzamientos en los Juegos Olímpicos de Melbourne'56, la Federación Internacional cambió las normas e impidió competir con la técnica de la «jabalina vasca».
Aduciendo que el lanzamiento en el nuevo estilo suponía riesgo para el público, la Federación Internacional de Atletismo nunca homologó aquella plusmarca, modificó el reglamento y dispuso que durante toda la secuencia del lanzamiento la jabalina no podría estar en ningún momento orientada hacia el público.
De la Quadra siempre se consideró víctima de una injusticia, por entender que nunca antes se había modificado el reglamento para anular una marca con carácter retroactivo.

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