R.S.
DONOSTIA

EH Bildu esboza una policía futura desmilitarizada, transparente y de derechos

EH Bildu se suma hoy en Altsasu a la denuncia de la Guardia Civil, pero antes en Donostia celebrará la segunda jornada de análisis de un nuevo modelo de seguridad pública para Euskal Herria. Un tema peliagudo pero necesario, recordó Arnaldo Otegi, y que se debe abordar desde otro prisma, como demuestran los ejemplos invitados.

Arnaldo Otegi y Rebeka Ubera se encargaron de introducir las jornadas que EH Bildu desarrolla en Donostia sobre una cuestión «delicada, pero necesaria». Busca criterios para «un modelo modelo de seguridad pública en Euskal Herria» con la ayuda de gente experimentada (sobre todo en tareas de gobierno) de Escocia, Catalunya, Irlanda o Quebec, contextos equiparables al vasco. Otegi apuntó que él mismo podría dar testimonio de la «experiencia muy dura» con el modelo policial vigente en este país, pero la afección es extensísima: ahí están los ya 5.000 casos de tortura certificados por el informe del Gobierno de Lakua que coordina Paco Etxeberria, el caso de Iñigo Cabacas («que nos lleva a la certeza de que quedará sin verdad ni reparación») o el de los Siete de Altsasu, que hoy movilizará a EH Bildu entre otros muchos.

«A menudo se ha dicho que la izquierda no tiene política de seguridad y que tampoco la quiere, y lo desmentimos con estas jornadas. Aunque sea un tema muy sensible, es necesario afrontarlo para una fuerza que quiere construir un Estado», remarcó Otegi.

Las sesiones de ayer y hoy tienen diversos objetivos, además de visualizar esta convicción. Uno es de carácter formativo. Y también, apuntó Ubera, se trata de aunar criterios dentro de la coalición, en la que coexisten desde sectores a los que calificó de «abolicionistas» hasta otros que ven indiscutible que en una República vasca también hará falta alguna policía. En cualquier caso, se remarcó que la seguridad pública va mucho más allá que lo estrictamente policial. Son también las emergencias o la seguridad vial, por ejemplo. Y yendo al fondo del asunto, es también la educación, las políticas sociales, la inclusión… esos factores que si no se abordan acaban multiplicando las «tasas de criminalidad».

Puestos a definir cómo sería la policía de EH Bildu, Otegi esbozó un ente «desmilitarizado, transparente y que respeta los derechos humanos». Los ejemplos internacionales que se muestran ayer y hoy en Donostia van en esa línea, y es también hacia donde avanzan quienes cerraron la sesión de ayer con su exposición: Natxo Urkixo, alcalde de Laudio, y Aritz Romeo, concejal delegado de Seguridad Ciudadana de Iruñea. Hoy los también representantes de EH Bildu Julen Arzuaga y Adolfo Araiz cerrarán las jornadas. Antes intervendrán Gerry Kelly, portavoz de Sinn Féin para Policía y Justicia, y el exministro quebequés Serge Ménard.

 

Solamente Montenegro supera en Europa el ratio policial vasco

Euskal Herria no tiene unos índices de criminalidad importantes –más aún, son siete puntos inferiores a los del resto del Estado español–, y sin embargo sigue en cotas máximas de ratio policial por habitante. Oscar Padura, abogado y experto, lo cifró en 7,6 agentes por cada 1.000 habitantes, «solo superado en Europa por Montenegro, que llega a 8,8». En países nórdicos como Noruega o Finlandia es del 1,5. Cinco años después del fin de la lucha armada de ETA, sigue intacto. Arnaldo Otegi también aportó datos: «Tenemos aquí más de 20.000 efectivos policiales cuando aplicando el ratio medio europeo deberían ser 6.000. Y esto también sería discutible», apostilló.

Al margen de la desmilitarización que parece entrar ahora en la agenda, Padura apuntó otro buen número de ideas para mejorar el sistema de seguridad pública, sobre todo en lo tocante a emergencias. Por ejemplo, implicar y formar a personas voluntarias, que fueron claves en las inundaciones de 1983, o potenciar el papel de los municipios, hoy fuera del cuadro.