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MOGADISCIO

MSF volverá a trabajar en Somalia más de tres años después de verse obligada a dejar el país

Médicos Sin Fronteras (MSF) volverá a trabajar próximamente en Somalia, país del que tuvo que salir hace más de tres años a causa de la inseguridad y de los ataques contra su personal, según han confirmado fuentes de la organización.

Traslado de una persona herida en el ataque contra un hotel de Mogadiscio del pasado miércoles. (Mohamed ABDIWAHAB/AFP)
Traslado de una persona herida en el ataque contra un hotel de Mogadiscio del pasado miércoles. (Mohamed ABDIWAHAB/AFP)

Por el momento, Médicos Sin Fronteras no ha aportado más detalles sobre cuándo se producirá su vuelta a Somalia, pero la cadena BBC ha adelantado que tendría lugar antes del próximo mes de abril.

MSF puso fin a sus operaciones en Somalia en agosto de 2013, citando «abusos y manipulaciones de la acción humanitaria», tras 22 años de programa en el país africano. El anuncio se produjo un mes después de la liberación de Montserrat Serra y Blanca Thiebaut, dos de las integrantes de MSF que fueron secuestradas en el campo de refugiados de Dadaab, en el norte de Kenia, en octubre de 2011.

En su comunicado, afirmó entonces que el cierre de los programas era «el resultado de los ataques violentos que el personal de MSF ha sufrido en un contexto en el que, cada vez más, los grupos armados y los líderes civiles apoyan, justifican y/o toleran el asesinato, la agresión y el secuestro de trabajadores humanitarios».

La ONG recordó que, durante sus 22 años de historia en Somalia, MSF negoció con los «actores armados y las autoridades de todas las partes».

«La excepcionalidad de las necesidades humanitarias en el país ha obligado a la organización y a su personal a tolerar niveles de riesgo incomparables –en gran parte sufridos por los propios colegas somalíes de la organización–, así como a comprometer seriamente sus principios operacionales de independencia e imparcialidad», explicó.

MSF recordó que entre los incidentes «más recientes» figuran «el brutal asesinato de dos trabajadores de MSF en Mogadiscio en diciembre de 2011 y la rápida liberación del asesino convicto»; y «el secuestro violento de otros dos miembros del personal en los campos de refugiados de Dadaab (Kenia), que terminó (...) después de un cautiverio de 21 meses en el centro-sur de Somalia».

MSF informó entonces que cerraba sus programas médicos en toda Somalia, incluyendo los de la capital y los suburbios de Afgooye y Daynille, así como los de Balwad, Dinsor, Galkayo, Jilib, Jowhar, Kismayo, Marere y Burao.