
Tresponde ha manifestado su «desconcierto e irritación por el desinterés» mostrado por el Gobierno de Lakua y el Ayuntamiento de Iruña Oka frente a «las repetidas denuncias por los incumplimientos de la empresa Ecalsa», explotadora de las canteras, y «las consiguientes molestias a los vecinos y vecinas de esta localidad».
En un comunicado, el presidente de la Junta Administrativa, Davide di Paola, ha censurado la falta de comunicación previa de las voladuras, «estando obligados a ello», la inexistencia de filtros para la reducción del polvo en suspensión, y «la actividad ruidosa antes de las 6.30 de la mañana y algunos sábados». Además, «los camiones no respetan la velocidad, con el debido riesgo para los peatones».
«Parece que no es suficiente que los vecinos y vecinas de Trespuentes tengamos que soportar las periódicas crecidas del Zadorra, un río que, por cierto, discurre como una cloaca a cielo abierto y sin vida, por la presencia de toneladas de lodos tóxicos en la zona. No son suficientes las incesantes agresiones medioambientales debidas al pillaje y desmantelamiento ilegal e incontrolado de empresas de almacenamiento de productos tóxicos y de cartuchos, recientemente denunciadas a la fiscalía de Álava. No es suficiente el estado de abandono de nuestros bienes culturales. Ahora tendremos que aguantar también la desdeñosa 'Ley del silencio' de unas administraciones que se sitúan siempre más lejos de las necesidades y de las exigencias de la ciudadanía», ha remarcado.

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