@Ion_Salgado

Un vecino de Lapuebla de Labarca puede quedarse en la calle, sin garantía habitacional, el 11 de abril

Kaleratzeak Stop Araba pide una alternativa habitacional para Chuse, un vecino de Lapuebla de Labarca que será desahuciado el próximo jueves, 11 de abril.

Chuse en la rueda de prensa ofrecida en Gasteiz. (Jaizki FONTANEDA/FOKU)
Chuse en la rueda de prensa ofrecida en Gasteiz. (Jaizki FONTANEDA/FOKU)

El próximo jueves, 11 de abril, Chuse, un vecino de Lapuebla de Labarca, será desahuciado. Le echarán de su vivienda y se verá obligado a «coger una mochila, una tienda de campaña y marchar a donde las piernas me lleven». Además, perderá el empadronamiento, «por lo que no tendré derecho a nada». «Tendré que demostrar que llevo dos años empadronado en otro lado para tener acceso a las ayudas sociales», ha añadido antes insistir en que «sin casa, sin trabajo y sin empadronamiento es imposible vivir».

«Para mi no es más que darme un pequeño empujón para que haga lo que yo no quiero hacer, yo no se robar y no se pedir, y me empuja a que haga eso o, hablando claro, a que me pegue un tiro en la cabeza. Y, a partir del día 11 no se que voy a hacer, no se si estaré o no estaré», ha explicado ante los medios de comunicación en una rueda de prensa ofrecida en el centro de Gasteiz, una comparecencia en que ha estado arropado por cargos políticos y por los integrantes de Kaleratzeak Stop Araba, que han denunciado los abusos por parte de Ibercaja y del «fondo buitre» Intrum, «que están haciendo negocio con el sufrimiento de la gente».

Miren Pérez, integrante de la plataforma, ha recordado que Chuse iba a ser desahuciado el 15 de enero, «y conseguimos suspenderlo para que el juzgado pidiese al Ayuntamiento y a la Diputación foral una alternativa habitacional antes del desalojo forzoso, tal como exige Naciones Unidad. La trabajadora social de la zona realizó un informe de vulnerabilidad, pero ninguna administración ha contestado, ni ha hecho nada, a pesar de que están obligado por resolución del Pleno de Juntas Generales, que declaró Araba ‘Territorio libre de desahucios’».

Asimismo, ha señalado que Chuse, que perdió su trabajo tras pasar un año de baja por una lesión en la columna vertebral, ha tratado de alquilar una vivienda, «pero le piden una nómina fija que no tiene». «Y aunque hay viviendas vacías, como la del párroco, no cumplen ninguna función social», ha añadido antes de ceder la palabra a otro miembro de Kaleratzeak Stop Araba, Arturo Val del Olmo, quien ha indicado que ya han pedido a Intrum que suspensa el lanzamiento hasta que se garantice una garantice una alternativa habitacional. «Estamos a la espera de un respuesta».

Ibercaja, entidad «rescatada»

Los integrantes de la plataforma han subrayado que la pesadilla de Chuse comenzó en enero de 2015, cuando «no pudo hacer frente a la hipoteca durante unos pocos meses, los suficientes para que Ibercaja se negara a darle una oportunidad y le demandara judicialmente pidiéndole la totalidad del préstamo. Desgraciadamente, el juez que le tocó no declaró abusiva la cláusula de vencimiento anticipado, y subastó su vivienda, que se ha quedado el banco muy por debajo de su tasación, y con una deuda de 7.500 euros», ha indicado Pérez.

Y ha hecho hincapié en que Ibercaja, «que recibió 400 millones de euros de ayuda pública para ser rescatada de la quiebra, vendió en diciembre 6.500 inmuebles al fondo buitre sueco Intrum, especializado en comprar muy barato y usar técnicas agresivas agresivas con los deudores para obtener el máximo beneficio. Y precisamente este fondo buitre es el que se ha puesto en contacto con Chuse para pedirle las lleves y que se vaya antes de ser desahuciado. No quiere publicidad».

Este sentido, Chuse ha reconocido que un representante del fondo le ofreció 1.000 euros a cambio de abandonar su casa antes del 11 de abril. «Me dijo que si me iba antes me daría 1.000 euros, incluso yéndome el 10 de abril. Dijo que vendría con un cerrajero y me daría 1.000 euros», ha  detallado, y ha remarcado que él pide sus derechos, «que pasan por tener un alquiler social».