
Todo suena a celebración en esta gala de nuestro cine, entre otras cosas porque dos cineastas que empezaron su carrera como pareja creativa se vuelven a reunir casi quince años después, cuando sus respectivas trayectorias en solitario se encuentran totalmente consolidadas. Lo que va de ‘Aupa Etxebeste!’ (2005) a ‘Agur Etxebeste!’ (2019) representa en cierta medida la evolución del cine hecho en euskara, porque en el trayecto Telmo Esnal ha triunfado con ‘Dantza’ (2018) y Asier Altuna con ‘Amama’ (2015).

‘Aupa Etxebeste!’ (2005) fue en su momento todo un fenómeno sociológico, por tratarse de una comedia costumbrista que supo llegar al gran público euskadun, con la cifra récord de 71.972 espectadores, no superada hasta el reciente estreno de ‘Handia’ (2017). Y el festival fue clave en esa gran proyección, porque en Donostia se llevó el Premio de la Juventud.
El rodaje de esta tardía y esperada continuación que es ‘Agur Etxebeste!’ (2019) ha levantado una gran expectación, en la medida en que ha resultado esperanzador para la definitiva creación de una industria de cine propia. En ese sentido ha sido clave la reactivación de los estudios de Zienaldea en Oiartzun, donde se han construido los decorados de la película con Peio Villalba al frente de la dirección artística. La foto de familia del equipo técnico y artístico es reveladora de una unión que se ha mantenido a lo largo de los últimos años entre un grupo de profesionales cada vez más curtido y experimentado, gracias a que repite el reparto estelar con Elena Irureta, Ramon Agirre, Paco Sagarzazu e Iban Garate. El cambio más reseñable y llamativo es el de la dirección de fotografía, apartado en el que Gaizka Bourgeaud sustituye a Javi Agirre.

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