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11 de enero, nueva cita en Bilbo en defensa de los derechos de las personas presas

La dinámica Orain Presoak ha hecho un llamamiento a llenar las calles de Bilbo el próximo 11 de enero, en una nueva cita en defensa de los derechos de las personas presas. Con la vista puesta en un nuevo Ejecutivo en Madrid, la movilización se perfila como «un punto de inflexión que marque un antes y un después en este nuevo ciclo de activación social».

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Integrantes de la dinámica Orain Presoak, durante la presentación de la manifestación. (Luis JAUREGIALTZO/ FOKU)

«El 11 de enero, volveremos a llenar las calles de Bilbo. Volveremos a trasladar un claro compromiso con los derechos humanos de las personas presas», han subrayado portavoces de Sare esta mañana en Bilbo, en una rueda de prensa en la que han anunciado la fecha de la gran movilización por los derechos de las personas presas dentro de la dinámica «Orain Presoak».

En el llamamiento a la movilización en Bilbo el próximo 11 de enero, junto a los conocidos portavoces de la red ciudadana Joseba Azkarraga y Arantza Aldezabal, han participado la expresa Sara Majarenas, el profesor de la UPV-EHU Ramón Zallo y los periodistas Galder Pérez y Ane Zabala, entre otros.

Azkarraga y Aldezabal han destacado que la movilización social es «la herramienta más importante que tienen las sociedades contemporáneas para articular mayorías, activar a la sociedad y lograr grandes cambios». En ese sentido, consideran que la manifestación de enero debe de ser «un punto de infexión importante, que marque un antes y un después en este nuevo ciclo de activación social que exige una parte importante de nuestro pueblo».

«Hoja de ruta» de un futuro sin vulneraciones

«Orain Presoak es la hoja de ruta que Euskal Herria, en toda su pluralidad quiere y necesita, porque poner fin a décadas de sufrimiento y confrontación es tarea de todos y todas: de la sociedad, asociaciones, de las instituciones políticas y judiciales y, por supuesto, de los gobiernos español y francés», han planteado Azkarraga y Aldezabal.

Han remarcado que la manifestación debe «marcar un antes y un después» en este nuevo ciclo de activación social y un «cambio de ritmo en el proceso» para «incidir de manera más rotunda» ante el Ejecutivo.

Han llamado la atención sobre el momento político y las nuevas elecciones que traerán consigo un nuevo Ejecutivo en Madrid. En este contexto la manifestación de Bilbo se perfila como la expresión nítida de una mayoría social diversa que acompañe a «incidir de manera más rotunda y con el respaldo que nos dan los diferentes pronunciamientos de las instituciones vascas» en defensa de un cambio de la política penitenciaria.

Tras recordar que el Gobierno español comenzó a dar algunos pasos en la progresión de grados, en el acercamiento de unos pocos presos o en la concesión de permisos penitenciarios, la dinámica Orain Presoak ha apuntado que seguirá «profundizando en la vía abierta con instituciones del Estado» y ha reclamado a los poderes políticos y judiciales «audacia y determinación» para afrontar otra política penitenciaria.

Los portavoces de la red ciudadana han recordado que el Estado «ya no tiene un problema con una ‘banda’ inexistente. El problema, cada vez más, lo tiene con una sociedad que no quiere que en su nombre se continúe con la vulneración de derechos que sufren los presos y presas vascos».