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Denuncian el cierre en abril del albergue de Barakaldo para mujeres sin hogar

La asociación Centro Asesor de la Mujer Argitan de Barakaldo ha denunciado que el Consistorio de dicha localidad vizcaina tiene previsto «cerrar en abril el albergue para mujeres sin hogar, que utilizan dos víctimas de violencia de género».

Protesta de Argitan por una pasada agresión sexista en Barakaldo. (Marisol RAMIREZ/FOKU)
Protesta de Argitan por una pasada agresión sexista en Barakaldo. (Marisol RAMIREZ/FOKU)

Argitan ha denunciado que el Ayuntamiento de Barakaldo cerrará en abril el albergue para mujeres sin hogar. Dicho organismo se pregunta «¿dónde van a confinarse estas mujeres, dos de ellas víctimas de violencia de género? ¿Volverán al albergue mixto que tampoco se encuentra en condiciones excelentes o a la mísmisima calle?». La decisión municipal se agrava por el aislamiento forzoso a causa de la actual situación de alarma sanitaria, coyuntura que, a juicio de Argitan, «está causando un deterioro de las condiciones laborales de las mujeres, así como de su calidad de vida y del riesgo de sufrir violencia machista y agresiones sexuales».

Argitan recuerda que son siete las usuarias sin hogar que utilizan actualmente el albergue nocturno municipal y ahonda en el hecho de que son las mujeres quienes se encargan mayoritariamente de sectores económicos que en la actual situación de crisis se consideran «estratégicos» –sanidad, enseñanza, cuidado de personas o distribución de alimentos–, si bien padeciendo «malas condiciones salariales, contractuales y laborales».

Advierte de que en estas áreas, «la mayoría de las trabajadoras se enfrentan a perder el empleo o exponerse a situaciones de riesgo», dándose la adversa circunstancia de que «tienen que hacer frente a la pandemia sin suficientes condiciones de seguridad o medidas de protección poniendo, además, en riesgo a sus propios hijos o ancianos, y teniendo que hacer uso del transporte público, donde el riesgo de contagio es todavía más elevado».

El colectivo también incide en que muchas de ellas perciben la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y ayudas sociales que, con el cierre de las diversas administraciones, se encuentran «paralizadas o suspendidas», a pesar de que «las familias monomarentales, separadas o viudas no pueden esperar a la vuelta a la normalidad para cubrir sus necesidades básicas, como la vivienda o la alimentación».

Insiste Argitan en que el confinamiento forzoso «se sufre con mayor intensidad» por parte de las mujeres que viven en situación de precaridad, al encontrarse «encerradas en viviendas pequeñas, hacinadas, oscuras y con insuficientes condiciones de salubridad». A ello se suma «que han quedado en suspenso las becas escolares de sus hijos y que también han perdido el acceso al comedor diario».

Por todo ello, esta asociación considera que hay que «poner en primer plano la situación de las mujeres», exigiendo «soluciones estructurales» que impliquen medidas para «garantizar un empleo digno y en igualdad de condiciones», así como un «sistema de protección social que permita a las mujeres disfrutar de una vida digna, tanto en situaciones de normalidad como de excepcionalidad».