
El equipo de investigación de la UPV-EHU que diseñó un método para poder hacer pruebas PCR masivas y más baratas ha concluido el convenio que la universidad firmó con el Gobierno de Lakua. Tal y como han señalado en redes sociales los y las investigadoras, están muy satisfechos, y no es para menos. En sus mensajes se puede ver el orgullo de equipo y de un trabajo bien hecho, pero también la extraña sensación de que se podría haber hecho más, antes y mejor. Y que nadie termina de explicarse qué ha pasado. Si ha interferido la burocracia, otros intereses, o ambas.
En mi opinión, este caso tiene similitudes con la caseta de Lezama por la que Marcelo Bielsa se puso como un basilisco. En resumen, en el verano de 2012, el entrenador del Athletic se fue de vacaciones a casa habiendo dejado en las instalaciones del club «un plan austero para remodelar Lezama», con su planificación de obras y unos plazos de entrega. Desde Argentina, Bielsa pasó cuatro horas al día explicando por teléfono cómo debían ser las instalaciones y cuando volvió se encontró con la sorpresa de que no se cumplían ni planes ni plazos. “El Loco” se puso… pues eso, loco. La cosa terminó con una trifulca en la que Bielsa se autoinculpó por haber tratado mal al ingeniero que estaba al cargo de la obra.
Bielsa resumía así lo sucedido: «Las obras se hacían más por el interés de la empresa constructora que para los intereses del Athletic. Considero que lo hecho es una estafa, un robo y un engaño». La constructora, sin embargo, era parte del sistema clientelar que se ha institucionalizado en nuestro país. Ha participado en las UTEs que han levantado el Guggenheim, la Torre Iberdrola, carreteras, trenes, puentes, túneles; obra pública y todo tipo de casetas como las de Lezama. El club terminó pidiéndole disculpas públicas a la constructora Balzola y amonestando a Bielsa por sus declaraciones.
‘‘El Loco” es un tronado y salió del Athletic por diferentes razones, entre las que seguro que está el haberse dado cuenta de que bajo la retórica vasca se tapa una práctica sociopolítica bastante más miserable. Bielsa luchó contra el sistema clientelar vasco y, como en la canción, este venció. Eso sí, dejó una marca indeleble y muchas ideas, frases célebres y anécdotas inspiradoras como esta.
Sigo pensando que lo que ha pasado con los test de la UPV-EHU, con la manera en la que la Administración vasca ha menospreciado el avance propuesto por los investigadores, el tiempo perdido y el resultado final, que si bien hay que aplaudir y reivindicar, es mucho más pobre de lo que podía haber sido, y responde a una manera de hacer las cosas que mezcla esa red clientelar y una burocracia paralizante. En este caso, quizás sin mala voluntad, incluso sin alternativa lucrativa, pero con la plena consciencia de que si se abría esa puerta las cosas podrían cambiar. Y eso es algo a lo que el establishment vasco tiene pavor. En mi opinión, como país, el clientelismo es nuestro punto más débil. A falta de otra explicación sobre lo sucedido, esta es para mí la hipótesis más veraz.
Para terminar, un requiebro dramático de esta historia. No os lo vais a creer. Balzola ha presentado el pasado abril un ERE de extinción para despedir a sus 179 trabajadores «aprovechándose del vacío legal que existe» a cuenta del coronavirus, según denuncia el comité. Para entonces, llevaba sin pagar tres nóminas a los trabajadores. Estos denuncian la mala gestión. En esto también, Bielsa tenía razón.
_copia.jpg)
Irauli ekimena: Euskal Herriko familia euskaldunen korapiloak askatzeko topagune berria
Localizada la joven de 23 años desaparecida desde el día 25 en Donostia

La Ertzaintza deja impune la desaparición del test de drogas del hijo de un jefe policial

Mueren tres esquiadores, uno vasco, por un alud junto a los ibones de Brazato (Panticosa)
