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El PNV prevé celebar su asamblea nacional el día 31 para ratificar el acuerdo con el PSE

Con el objetivo de ratificar el acuerdo para formar un Gobierno de coalición con el PSE en Lakua, el PNV tiene previsto celebrar su asamblea nacional el lunes 31. El Pleno para votar al nuevo lehendakari se celebrará el 3 de setiembre, pero el día 28 es el último para presentar candidaturas.

Iñigo Urkullu, el día en que los parlamentarios del PNV entregaron sus credenciales en la Cámara. (Jaizki FONTANEDA/FOKU)
Iñigo Urkullu, el día en que los parlamentarios del PNV entregaron sus credenciales en la Cámara. (Jaizki FONTANEDA/FOKU)

El PNV prevé celebrar su asamblea nacional el lunes 31 para aprobar el pacto que todavía negocia con el PSE de cara a repetir coalición en el Gobierno de Lakua, las mismas fechas que barajan los socialistas para consultar a sus bases el hipotético acuerdo, según fuentes de ambos partidos.

Los plazos para cerrar el acuerdo de gobierno se acortan, ya que el próximo viernes 28 es el último día para presentar candidatura a lehendakari, y la investidura en el Parlamento de Gasteiz está fijada para el día 3 de septiembre.

Con ello, fuentes de ambos partidos prevén que las negociaciones se alarguen hasta el miércoles o jueves de la semana que viene, cuando esperan alcanzar el acuerdo.

Teóricamente, el lehendakari Urkullu podría presentar su candidatura el viernes 28 y que se siguiera negociando el fin de semana, pero dificultaría mucho la situación, ya que el PSE necesita unos días para consultar a sus bases -consulta obligada por sus estatutos- y el PNV también tiene que celebrar su asamblea.

Por ello, los dos formaciones aspiran a cerrar el pacto el miércoles o el jueves próximos. Tras el pequeño "rifirrafe" del pasado jueves sobre el estado de las conversaciones –a consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia (PNV), aseguró que habían cerrado «prácticamente» el programa de gobierno, aunque «quedaban flecos», y desde el PSE lo desmintieron–, los dos partidos han seguido negociando con la misma discreción que hasta ahora.

El acuerdo que firmaron en 2016 tenía 80 páginas. Se mantiene la diferencia ya conocida entre ambos sobre el futuro del autogobierno, que en el pacto del 2016 solucionaron con una referencia a «promover un proceso que culmine en la necesaria actualización del Pacto Estatutario Vasco» y dándose libertad para defender sus mutuas posiciones.

Esta vez se espera una redacción similar, que no comprometa la posición futura de los firmantes.

Además, el pacto debe incluir el modelo de salida de la crisis. El PSE quiere que entre las prioridades del gobierno estén las apuestas «por reforzar la sanidad y por una recuperación económica de reparto, para lograr una salida justa de la crisis».

Según las fuentes de los partidos, para el final de la negociación, tras redactar el acuerdo, quedaría la estructura del gabinete, el reparto de carteras.

Una de las incógnitas es si la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, accede al Gobierno para reforzar el peso político de los socialistas en el gabinete, y de hacerlo, si lo hace como consejera o se recupera la figura de vicelehendakari.

Fuentes jeltzales admiten sus reticencias a esta fórmula de un vicelehendakari socialista, ya que «obligaría» a nombrar a otro vicelehendakari nacionalista, para «compensar».

Es una fórmula que ya se usó con Ardanza en los años noventa, con Fernando Buesa (PSE) y Jon Azúa (PNV) como vicelehendakaris, -o la que se utiliza en el gobierno de Pedro Sánchez- pero hasta ahora Urkullu no ha tenido ningún «número dos« en sus ocho años de mandato.