
La Diputación de Araba atendió el año pasado a un 5,5 % más de mujeres, niños y adolescentes víctimas de la violencia machista, y la demanda de servicios sicológicos, jurídicos y residenciales mantienen una demanda «muy alta» en este 2020.
Esta es una de las principales conclusiones que ofrece el balance de actuaciones de atención social a las víctimas de violencia machista en el herrialde durante 2019 y los primeros nueve meses de 2020.
El diputado de Políticas Sociales, Emilio Sola, ha explicado que el servicio Hegoak, que ofrece atención sicosocial y jurídica a las víctimas, atendió el año pasado en el primera área 2019 a 1.092 víctimas y 40 agresores lo que supone «la cifra más elevada» desde su creación en 1991 y un 5,5% más respecto a 2018.
En cuanto a este 2020, Hegoak ha atendido a 963 víctimas y 51 agresores hasta el pasado mes de setiembre, lo que hasta el momento arroja «una cifra parecida» a la del pasado año.
Sola ha destacado que «el confinamiento ha agudizado el drama» de muchas de las mujeres agredidas, sobretodo las que convivieron con sus agresores y las que han estado confinadas en centros de acogida.
Atención jurídica
Por otra parte, la atención jurídica que proporciona Hegoak llegó el año pasado a 258 mujeres, cifras parecidas al 2018. En 2020 ya son 222 personas las personas atendidas.
En cuanto a la acogida residencial, el año pasado 90 víctimas, entre mujeres y menores a su cargo, recibieron apoyo intensivo en el Centro de Acogida Inmediata (CAI) y otras 27 estuvieron alojadas de manera temporal en pisos de acogida, una cifra que va en aumento este 2020, dado que ya se ha atendido a 94 personas, 23 de ellas en pisos de acogida.
Sola ha informado de que para dar respuesta a la demanda de plazas, la Diputación va a crear un nuevo CAI que ampliará la actual acogida inmediata de víctima de las cinco unidades familiares actuales hasta las ocho.
Un nuevo recurso se sumará al centro de acogida de media estancia, Carme, puesto en marcha este mismo año y que ofrece atención integral especializada y alojamiento a cuatro unidades familiares.
«Aislamiento social»
El diputado de Políticas Sociales ha dicho que las víctimas presentan «una vulnerabilidad social cada vez más marcada» a consecuencia de soportar años de maltrato que provocan «aislamiento social», al no poder contar con vínculo a afectivos y sociales y no poder acceder a una formación o trabajo.
Asimismo, ha querido dar una «visión positiva» fundamentada en «el gran cambio de mentalidad social» contra la violencia machista, en la mayor conciencia de sus derechos por parte de las mujeres y en la mejora de la atención a las víctimas por parte de las instituciones.
No obstante, Sola ha añadido que todavía «queda mucho por hacer» para que esta sociedad cambie y sea igualitaria, ya que «la violencia machista está presente» en la vida de muchas mujeres y de sus hijos.

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