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La ampliación de la Supersur contará con los últimos avances en seguridad en túneles

La empresa pública de la Diputación de Bizkaia Interbiak ha licitado por un importe de 36 millones de euros el contrato para equipar la ampliación de la Variante Sur Metropolitana, que conectará Larraskitu con la AP-68 en Beteluri y que contará con los últimos avances en seguridad en túneles.

Imanol Pradales, en la presentación del equipamiento de la ampliación de la Supersur.
Imanol Pradales, en la presentación del equipamiento de la ampliación de la Supersur.

El tramo, cuya apertura está prevista para 2023, dispondrá de los últimos avances en túneles y contará con el primer peaje free-flow de Bizkaia, además de alumbrado, ventilación y protección contra incendios, medidas de seguridad, vigilancia y control, sistema de cobro de peajes, red de comunicaciones y centro de control de «última generación».

El diputado foral de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, Imanol Pradales, ha señalado este lunes que en 2023 este tramo entrará en servicio con un equipamiento «altamente innovador, que aplicará las últimas tecnologías disponibles para conseguir una mayor eficiencia energética, minimizar los impactos ambientales y reforzar la seguridad de los usuarios».

La Supersur contará con el primer peaje 'free-flow' de Bizkaia, un sistema de cobro sin barreras con el que el vehículo no tiene que detenerse ni aminorar la marcha, favoreciendo la seguridad y la fluidez del tráfico frente al sistema de cobro tradicional.

Los pórticos de peaje estarán ubicados en Beteluri, en Arrigorriaga, registrando el paso de cada vehículo que sale o entra a la Variante Sur hacia o desde la AP-68, así como en las entradas de Trapagaran, el corredor del Kadagua y Larraskitu.

Los de Arnotegi y Seberetxe serán los primeros túneles de Bizkaia equipados con cámaras térmicas, que permiten ver cuando las condiciones de visibilidad no sean adecuadas, como es el caso de la presencia de humo, ya que detectan la radiación calorífica emitida por cuerpos u objetos, según ha destacado Pradales.

En caso de incendio, estas cámaras permitirán a los equipos de emergencia y a los operadores del centro de control conocer en todo momento lo que está ocurriendo en el interior del túnel.

29 cámaras

Las 29 cámaras térmicas estarán colocadas a una distancia entre ellas de 150 metros, ofreciendo una cobertura total de los cuatro tubos, que suman cinco kilómetros de túneles, que estarán equipados también con otras 34 cámaras móviles y con 68 cámaras fijas para la detección automática de incidentes.

Entre el equipamiento de seguridad en el interior destaca también la instalación de 100 bocas de incendio equipadas (BIEs), 64 paneles aspa-flecha, 40 paneles de control del límite de velocidad, 55 postes SOS y 215 altavoces de megafonía.

El nuevo tramo, tanto en túnel como en cielo abierto, estará dotado de 2.554 luminarias LED, más eficientes que las lámparas de vapor de sodio y con mayores ventajas, principalmente su alto índice cromático, el reencendido instantáneo y su amplio rango de regulación.

La gestión y monitorización de los túneles de Arnotegi y Seberetxe se podrá realizar desde cualquiera de los cuatro centros de control de tráfico de Bizkaia gracias a la implantación del sistema de gestión centralizada Trafikoa, con lo que cualquier incidencia en el centro de control de referencia, el de Peñaskal, no afectará a la seguridad de las personas usuarias ni a la infraestructura.